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LA REPRESENTANTE ARGENTINA DE LA MODA SUSTENTABLE EN HOLANDA

Por Malena Alvarez Cortez

El mundo lentamente se va inclinando a un estilo de vida y de producción en busca de la disminución de su huella de carbono. Se buscan maneras para reemplazar productos que tardan décadas en degradarse o se ve la forma en la que esos materiales no impacten significativamente en el ambiente. Se han hecho grandes progresos, pero todavía falta.

Todos estos proyectos e iniciativas en un principio fueron ideas que nacieron de personas que ven al mundo desde otra perspectiva. La vida les dio posibilidades para generar cambios que favorezcan al medioambiente, como la creación de vehículos sustentables o energías. Este es el caso, también, del diseño de indumentaria.

Conversamos con Melisa Monti, diseñadora de indumentaria y textil, escritora e ilustradora.

Melisa Monti es diseñadora de moda egresada de la Universidad de Palermo de Buenos Aires, Argentina. Actualmente tiene un proyecto sustentable, The School for Change, que junto a Elena, generaron un espacio de aprendizaje y de cambio. Melisa declara: «Junte todo lo que aprendí durante mi carrera, mi parte profesional, pero también mi parte personal. Todos mis viajes y todos mis valores los junte en un proyecto The School for Change, que hace un año estaba creándolo, incubándolo. En donde pudiera tener una plataforma, una comunidad donde pudiera conectar con más gente y compartir todo lo que yo había aprendido.»

«Tengo tantas conversaciones super interesantes todos los días con esta gente y tanta información super valorable, este quedando dentro del rubro, dentro de mí. Y la gente que no esta dentro de la industria nunca la va a tener, o va a ser dificil que tenga acceso a toda esa información. O por ahí, puede estar la información rondando por ahí, pero tenes que buscarla en los diferentes puntos. Y yo quería formar un lugar donde este toda la información concentrada en un lugar.» – explica Melisa, creadora de The School for Change – «Tenemos cuatro pilares que son sustentabilidad, innovación, creatividad y desarrollo personas. Todo eso se junta en una comunidad y esperamos pronto poder crear una comunidad online como plataforma, para que cada uno pueda unirse y tener acceso a todo. Por ahora seguimos creando charlas y programas online sobre eso.»

«Al final de todo, como te dije, para mí la sustentabilidad tiene que ver con el desarrollo personal. Cuando uno entiende quien es, qué es lo que puede hacer, qué es lo que puede aportar al mundo, es cuando uno realmente puede ser un agente de cambio y puede hacer cosas positivas para el mundo. SI uno no tiene idea, es muy dificil poder expresarlo hacia afuera.»

Una pregunta que ronda en la normalidad de las personas que dedican su vida a un desarrollo sustentable es ¿Por qué hacerlo? ¿De dónde nace el interés y la preocupación por el medioambiente? Para responder, Melisa remontó su pasado y contó su experiencia.

«Para mi todo está conectado con todo. La parte de sustentabilidad dentro de mí empezó desde que nací por mis padres. Tengo dos padres muy geniales, uno que es veterinario y mi madre que es bióloga especializada en bienestar animal y comportamiento animal. Desde que nací me inculcaron el entender los ciclos de la naturaleza desde la observación, la curiosidad, hacerse preguntas, siempre estábamos afuera explorando, bueno, mucho de la inocencia del niño ¿No? Tuve el privilegio de poder crecer en muchos países, nací en Argentina, pero después viví en Berlín, en Holanda, en el sur de Chile y ahora volví a Ámsterdam. Y eso me permitió tener una base de un pensamiento mucho más abierto, en diferentes realidades. Que no era solamente una vida, sino que cada cultura tiene su micro cultura, sus estándares, y eso lo pude todo absorber y crear como mis propios estándares de lo que yo quería para mi vida o como yo veía la vida.»

«Tuve el privilegio de poder crecer en muchos países, nací en Argentina, pero después viví en Berlín, en Holanda, en el sur de Chile y ahora volví a Ámsterdam. Y eso me permitió tener una base de un pensamiento mucho más abierto, en diferentes realidades.»

«Cuando tuve que elegir qué estudiar. Yo siempre toda la vida quise estudiar diseño de moda, siempre lo supe, desde que era chiquita. Entonces bueno, fui a Buenos Aires, estudié diseño de indumentaria de la Universidad de Palermo. Me encanto la carrera, la verdad porque pude expresar toda mi creatividad, aprendí un montón, estuve con gente que estuvo en la misma que yo. Pero después, claro, entre a la realidad de lo que es el diseño de moda en el trabajo, en el campo laboral. Y fue algo muy diferente, obviamente, la realidad de un diseñador es super comercial, no es muy creativo, es estar atrás de la computadora todo el tiempo, y es sobre todo el vender, vender, vender, más, más, más, nada es suficiente. El ver todo esto, el detrás de escena, mucho mal trato que hay dentro de la industria de la moda, desde cómo se producen los tejidos hasta los mismos talleres. Pero hasta los mismos diseñadores, hay mucho maltrato psicológico, es decir, en las mayorías de las empresas porque hay mucha presión. Nunca es suficiente, siempre estas trabajando a contratiempo, nunca hay algún beneficio como algún gracias por tu esfuerzo, o nada. Era mucha exigencia, pero yo lo entendía como porqué tanta exigencia, ¿Para qué tanta exigencia y para qué tanta presión? No lo estoy disfrutando. No era realmente lo que yo quería, ni lo que yo había aprendido en todos estos años.»

«En ese entonces, tenía mucho interés en trabajar lo que era textiles indígenas, me interesaba mucho la antropología. Lo cual en Argentina había muchísimo para trabajar, pero no había ningún proyecto con el dinero para decir como bueno, ir a trabajar ahí. Entonces ahí yo dije, bueno, si no lo puedo conseguir acá me voy a ir a trabajar a otro lugar que yo sé que yo puedo trabajar más relacionado con mis valores. Entonces me volví a mudar a Ámsterdam porque yo sabía que ahí había muchas cosas relacionado a la sustentabilidad, ya estaba más o menos enterada de algunas practicas desde Argentina, pero no mucho ¿No? Como lo básico, lo que enseñan en la facultad, del reciclaje, de fibras naturales y esas cosas. Entonces me fui a Ámsterdam y se me abrió un mundo porque hay tanto conocimiento allá que todavía a Latinoamérica no ha llegado o no se ve. Me empapé de todo ese conocimiento y fui creciendo, creciendo, creciendo. Me metí a todas las charlas, fui a todos los eventos, fui a Networking, conocí personas increíbles y, además, estoy ignorando que me fue muy fácil el estar con personas porque allá no importan que, si es una persona super importante o gigante, siempre se va a tomar el tiempo para hablar con vos o explicarte si vos mostrás realmente interés. Claro, tuve unas oportunidades increíbles. Con una documentalista increíble, que la ayude con las redes sociales, bueno con un montón de proyectos, todos gratis para ir conociendo e ir entrando en la industria. Y así aprendí muchísimo hasta que empecé mi propio proyecto y siempre desde la moda Sustentable.»

FASHION FEST 2018 HOLANDA

Melisa Monti, participó de varios concursos y eventos luego de recibirse en el 2016. Uno de los más recientes y memorables, fue la Fashion Fest que se llevo a cabo en Holanda en el museo Tropenmuseum, El museo de los Trópicos. Ella fue la única persona latinoamericana e hispana hablante que participo.

En su colección destacó para la Universidad de Palermo que «El tema general de esta edición es ‘Refusal and radical hope’. Al ser un tema bastante apocalíptico lo relacione inmediatamente con mi presente. Un asunto que actualmente es el foco de atención de muchos países; contar mi versión como inmigrante. Va a ser una colección con trasfondo, manifestando puntos de vista y en cierta manera una forma de protesta.»

«Fue una experiencia única, la verdad.»

Además comentó cómo ingresó del concurso y cómo fue estar en él. Comenzó a narrar sobre la sustentabilidad, la vida y el diseño: «En esa época iba a todo lo relacionado al tema porque me interesaba muchísimo aprender, pero en el costado trabajaba como mesera»- relata Melisa- «Adentro del museo estaba pasando el Fashion Fest, y justo el que organiza todo fue a comer al café.»

«Me dijeron mis colegas que él era el que organizaba todo. Entonces yo dije esta es mi oportunidad y fui y lo enfrente. Le dije que era diseñadora, que quería participar y que cómo podía hacer para participar. Me dijo buenísimo, me dio el mail y que mandara todo. Y así empecé» cuenta entre risas.

Luego de pasar por una entrevista y mostrar su portfolio pudo participar, convirtiéndose en representante latinoamericana en el Fashion Fest.

«Fue increíble porque fue como también volver a todo lo que es crear, supervisión y volver a todo ese proceso creativo fue increíble. Además para mi fue, a mi me encanta encanta crear y diseñar, pero, porque use mi historia de emigración como inspiración para la colección y fue una experiencia muy linda. Además poder desfilar la colección ahí en ese museo, que es muy hermoso. Tener la oportunidad de conectar con más gente de la industria, de poder exponer lo que yo hago, mis valores y mi forma ver la vida.»

Colección ‘’El Acecho’’ F/W 2017

«Mi papá siempre me decía, las oportunidades están para quienes la pueden ver. Cuando uno tiene tanta hambre y tantas ganas de hacer cosas y tanta pasión y tanta motivación, no importa nada. Uno lo hace, sale de esa burbuja. Cuando uno siempre se queda con las ganas, con el quizás o con miedos, no vas a lograr nada. Hay que salir un poco de la forma de confort. El NO siempre lo tenes.»

Existen en el mundo muchas personas como Melisa, que gracias a aprendizajes recibidos en su vida, pueden ver y tomar conciencia sobre la problemática ambiental que esta azotando al planeta en las últimas décadas. El sistema de consumo y las formas de producción deben cambiar. Monti, luego de explicar las nuevas tendencias de consumo de indumentaria sustentable, expresa su opinión sobre ¿Qué debería ocurrir para que se revierta la situación?

«La educación, debe de incorporarse en la educación. En Holanda también, los niños desde chiquitos ya aprenden lo que es reciclar y un montón de términos que por ahí para los niños de Latinoamérica no están o lo están viendo ahora de a poco. Pero más allá de reciclar o no reciclar, tiene que ver con el cambio de mentalidad. Tener una vida sustentable no significa para nada tener una vida lujosa. Yo no tengo una vida lujosa para nada. Solamente gasto en comida, no me compro ropa casi nunca, ni hago gastos mayores. Pero eso tiene que ver con el entender, de volver a poner la prioridad en la conexión humana, en el cuestionarse las cosas antes de aceptarla. Va más allá de solamente de decir sustentable o no, si reciclo o no, sino, tiene que ver con ¿Qué tomo como mío? ¿Qué acepto y qué no? ¿Qué resuena con lo que soy yo y qué no? ¿Cuáles son mis valores? ¿Cómo voy a vivir de acuerdo a mis valores? Cuando uno ya tiene claro esto, se acomoda todo.»

«Todo proceso de cambio y adaptación toma su tiempo. Nada puede ser implicado del día a la mañana.»

Finalmente agrega que «También es un tema de privilegio. En Holanda se puede, es una prioridad, es un tema super común porque allá no falta nada. No hay inflación, no hay problemas económicos, no hay problemas de salud, todo el mundo tiene acceso a todo. Cuando todas las necesidades básicas están cubiertas, es ahí cuando uno puede empezar a pensar por el resto. Pero cuando tus primeras necesidades no están cubiertas, es muy dificil empezar fijarte.» – explica Melisa – «Creo que eso es lo que sucede en Latinoamérica.»

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