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EL PAN Y LAS BEBIDAS FERMENTADAS

Nuevos hallazgos arqueológicos han demostrado que algunas civilizaciones antiguas horneaban pan, también producían cerveza y vino

Un grupo de investigadores de la Universidad Autónoma de Barcelona ha revelado nuevos descubrimientos sobre la elaboración de pan en la Alta Mesopotamia durante el Neolítico Tardío, entre los años 6400 y 5900 a.C. Los hallazgos, publicados en la revista Scientific Reports, destacan que en esta región —ubicada entre los ríos Éufrates y Tigris y extendiéndose hasta Bagdad— se horneaban masas simples de harinas de cereales utilizando bandejas de cerámica conocidas como “husking trays” o bandejas de descascarillado.

Göbekli Tepe, Turquía

En los yacimientos arqueológicos de Mezraa Teleilat, Akarçay Tepe y Tell Sabi Abyad se encontraron trece de estas bandejas. Los análisis de residuos orgánicos presentes en ellas sugieren que se preparaban panes similares a la focaccia, enriquecidos con ingredientes como aceite o manteca de cerdo. Este descubrimiento no solo confirma la existencia de técnicas avanzadas de horneado hace más de 8 mil años, sino que también aporta información valiosa sobre las tradiciones culinarias de las primeras comunidades agrícolas.

Husking trays

Además del pan, la producción de bebidas fermentadas como la cerveza y el vino también formó parte de la dieta en la antigüedad. En Mesopotamia y Egipto, la cerveza —conocida desde hace 13 mil años según registros arqueológicos— era un alimento básico. Se elaboraba con los mismos ingredientes que el pan y era consumida por personas de todas las edades y clases sociales, tanto por placer como en ceremonias religiosas. En Egipto, era común endulzarla con higos y miel, y su producción estaba controlada por el Estado, que la utilizaba incluso como forma de pago para los trabajadores.

Un relieve en la tumba de Nefertari, en el Valle de las Reinas, en Luxor, muestra a la soberana egipcia ofreciendo a los dioses dos jarras de vino.

El vino, por otro lado, tiene una historia de aproximadamente 11 mil años según estudios genéticos recientes realizados por científicos chinos. Este hallazgo, publicado en la revista Science, señala que los primeros cultivos de uvas surgieron en la región del Cáucaso, abarcando Georgia, Turquía, Armenia e Irán. Aunque en Egipto la cerveza era más popular, el vino también formaba parte de las tradiciones de consumo.

Estos descubrimientos no solo enriquecen nuestro conocimiento sobre la alimentación en la antigüedad, sino que también subrayan la importancia del pan, la cerveza y el vino en el desarrollo cultural y social de las primeras civilizaciones.

Fuente: Agencia de Noticias Científicas

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