La Apicultura: Un Arte Milenario que Cautiva a la Naturaleza y a los Apicultores Modernos
La apicultura, el arte ancestral de criar abejas y cosechar su néctar dorado, ha estado enraizada en la historia humana durante milenios
Por Iván Naciff

La apicultura, el arte ancestral de criar abejas y cosechar su néctar dorado, ha estado enraizada en la historia humana durante milenios. Desde la antigüedad, las abejas han desempeñado un papel crucial en la polinización de cultivos y en la producción de miel, un tesoro natural apreciado tanto por su dulzura como por sus propiedades medicinales. En la actualidad, la apicultura sigue siendo una actividad fundamental que atrae a apicultores de todas las edades que trabajan incansablemente para mantener el equilibrio entre la naturaleza y la sostenibilidad de los productos de las colmenas.
El Resurgimiento de la Apicultura
Aunque la apicultura ha existido a lo largo de los siglos, en los últimos años ha experimentado un resurgimiento significativo. La creciente conciencia sobre la importancia de las abejas como polinizadores esenciales para la seguridad alimentaria ha llevado a un aumento en el número de personas interesadas en cuidar de estas pequeñas, pero cruciales criaturas. Los apicultores modernos han abrazado prácticas más amigables con el medio ambiente, priorizando la salud de las abejas y la calidad de los productos que obtienen de ellas.
La apicultura y la sostenibilidad
La apicultura sostenible es un objetivo clave para la actividad hoy en día. La relación simbiótica entre las abejas y las flores es fundamental para la polinización y la reproducción de muchas plantas. Los apicultores comprenden la necesidad de mantener ecosistemas saludables para apoyar la diversidad de especies vegetales y animales. Como guardianes de estas pequeñas criaturas muchos han adoptado prácticas de manejo que reducen el uso de productos químicos y pesticidas dañinos, promoviendo la biodiversidad y la salud general del medio ambiente.

El apicultor Juan Marcos Juricich en diálogo con A+S destaca la importancia de la apicultura y los beneficios que traen las abejas al medio ambiente y a la vida en nuestro planeta.
¿Cuál es tu experiencia personal en la apicultura y cómo comenzaste en este campo?
Cuando tenía 10 años mi papá llevó 10 colmenas rústicas a mi casa. Mi hermano y yo le ayudamos a construir colmenas estándar, trasegar las colonias, capturar enjambres y controlar las hormigas. Luego hicimos la cosecha y la comercialización de la miel.
¿Podrías explicar los aspectos clave del ciclo de vida de las abejas y cómo influyen en la producción de miel?
La reina coloca huevos a medida que ingresan alimentos. Así la colonia crece y llega un momento de que su tamaño es tan grande que pierde control sobre las obreras y estas deciden producir otra reina.
La reina madre debe enjambrar, retirarse con el 50% de la población y buscar un nuevo asentamiento donde tenga protección de los factores ambientales. Esta es su migración, la cual es buena para mantener el número de colonias y favorecer a la biodiversidad, pero no tanto para el nivel de producción. Por lo que el apicultor intenta reducir la enjambrazón.

La salud de las abejas ha sido un tema importante en los últimos años. ¿Qué prácticas implementás para mantener la salud de tus colonias y prevenir enfermedades?
Sí, la pandemia no nos enseñó a prevenir enfermedades y a controlarlas tampoco aprendemos más. La abeja puede adquirir una enfermedad en la fuente de alimentación o puede ser que el mismo apicultor la disemine al llevar material de una colmena a otra.
Una herramienta que uso es manejar las condiciones ambientales del interior de la colmena porque el entorno condiciona el poder biótico de las enfermedades. Por eso, controlar la temperatura y la humedad del interior de la colmena es clave. Otro elemento es retirar los reservorios de enfermedades constituido por los panales viejos y el excedente de miel y de polen.
¿Qué tipo de entorno y flora son ideales para la producción de miel de alta calidad en tu región?
Los ecosistemas naturales del bajo donde se acumula el agua y es común la presencia de salitre. Ahí las plantas florecen bien entrado el verano. También está el ecosistema del piedemonte de Mendoza que presenta una vegetación que florece al final de la primavera.
En un entorno donde la preocupación por el medio ambiente es creciente, ¿cómo trabajas para asegurar que tus prácticas apícolas sean sostenibles y respetuosas con la biodiversidad local?
Me aseguro de no dejar residuos. Todo material vacío se recoge, se recicla, se reutiliza o se desecha. También soy consciente de que no reemplazo a la abeja en su trabajo, por lo tanto las molesto lo menos posible. Cuando voy, mi visita se reduce a controlar las hormigas y que tengan protección contra el sol y los vientos fuertes.

El Efecto Polinizador en la Agricultura
Uno de los roles más vitales de las abejas es su contribución a la agricultura. Se estima que alrededor de un tercio de los cultivos alimentarios en todo el mundo dependen de la polinización realizada por abejas y otros agentes. Sin esta interacción, las producciones se verían gravemente afectadas, lo que tendría consecuencias negativas en la seguridad alimentaria y la diversidad de cultivos.
Los apicultores juegan un papel crucial en este proceso al mantener a las colmenas cerca de los campos y de los huertos. Deben asegurarse que haya un flujo constante de polinizadores para maximizar los rendimientos agrícolas.
La Miel: Un Tesoro Nutritivo y Medicinal
Además de su papel en la polinización, las abejas producen miel, un alimento preciado por su sabor y por su valor nutricional. La miel no es sólo un endulzante natural, sino que también contiene antioxidantes y propiedades antibacterianas. A lo largo de la historia, ha sido utilizada para tratar diversas dolencias y mejorar la salud en general.
Los apicultores cuidan meticulosamente las colmenas para garantizar la calidad de la miel que cosechan siguiendo rigurosos estándares para su procesamiento y envasado.

La miel es un producto natural creado por las abejas a partir del néctar de las flores. Es un endulzante nutritivo, rico en antioxidantes y cuenta con propiedades antibacterianas.
Las abejas son conocidas por su papel en la polinización. ¿Podrías explicar cómo este proceso beneficia a la reproducción de plantas y a la biodiversidad en general?
Las plantas para reproducirse necesitan la mezcla de gametos, para ello las flores producen un jugo dulce, el néctar, que atrae a las abejas. Antes de que el órgano femenino esté receptivo y fértil la abeja visita esa flor y cuando extrae el néctar también puede llevarse parte del polen o involuntariamente puede tener sobre todo su cuerpo una capa fina de ese polen que es el gameto masculino. Al visitar otra flor deja parte sobre el órgano femenino y, si es compatible, se produce la fecundación, formación de frutos y semillas.
¿Cuáles son algunas de las plantas y cultivos clave que dependen en gran medida de la polinización de las abejas? ¿Cómo influye esto en la seguridad alimentaria humana?
La mayor parte de las plantas de valor comercial se benefician con la visita de las abejas, en especial las frutas. Una misma planta con visita de abejas produce hasta 4 veces más. Hoy la humanidad se enfrenta al desafío de producir el doble con la misma superficie y con la misma cantidad de agua o menos incluso, por lo tanto las abejas son muy importantes en el ecosistema.
Aparte de la polinización, ¿qué otros servicios ecosistémicos ofrecen las abejas al medio ambiente y a las comunidades locales?
Desde tiempos inmemoriales la humanidad notó que consumiendo los productos de la colmena mejoraban su salud y vigor. La ciencia ha demostrado que la miel, el polen y el propóleo son nutracéuticos, alimentos con propiedades medicinales.

En vista de la disminución de las poblaciones de abejas en algunos lugares, ¿cómo podría afectar esto a los ecosistemas y a las cadenas alimenticias?
Todo se ve afectado negativamente. Al disminuir la densidad de las abejas, se reduce la cantidad de frutas y de semillas por plantas y estas semillas son menos viables que cuando las abejas están en cantidad suficiente. Se requiere más energía, más esfuerzo para producir cada vez menos.
Esto no sólo afecta a las plantas, también a los animales y a la misma humanidad puesto que todos nos alimentamos de las plantas y si escasean no quedará más que reducir la cantidad de animales y de las mismas personas.
Las abejas también tienen un impacto en la conservación de hábitats naturales. ¿Podrías hablar sobre cómo su presencia puede contribuir a la preservación de áreas silvestres y cómo los cambios en su hábitat pueden afectar negativamente al entorno?
Las abejas no sólo son importantes en las frutas y en las semillas comerciales, también en las restantes. Es verdad que existen otros agentes transportadores de polen, pero la abeja es el más eficiente. Por lo tanto, si alguna especie del ecosistema tiene problemas para producir semillas en condiciones normales, al disminuir el número de abejas también se reduce la probabilidad de que estas especies dejen semilla fértil y en algún momento pueden desaparecer.
La ciencia informa que cada año desaparecen un sin número de especies vegetales y animales porque algunos sólo comen determinadas especies y si estas faltan se reduce su dieta.
¿Podrías proporcionar más detalles sobre el informe que indica que el 40% de las abejas a nivel mundial están en peligro? ¿Cuáles son las principales causas detrás de esta amenaza?
Siempre se comentó que la abeja es muy sensible a los cambios ambientales. Estos cambios pueden ser de temperatura y de humedad, pero también de químicos en el ambiente. La humanidad desde la década del 70 hasta la del 90 abusó de la utilización de agroquímicos y muchos de estos dejaron residuos en el suelo y en el aire.

¿Cómo afectaría la disminución de las poblaciones de abejas a la seguridad alimentaria y a la producción agrícola a nivel global?
La disminución de las abejas trae una reducción del número de especies. Esto deja un hueco en el ecosistema que es ocupado por otros animales, lo que provoca un desequilibrio que puede afectar a las especies más vulnerables.
¿Cuáles son algunas de las consecuencias ambientales más amplias que podrían surgir si las poblaciones de abejas continúan disminuyendo a este ritmo?
El desequilibrio ambiental puede acarrear una disminución de las plantas útiles y un incremento de las que llamamos malezas o invasoras. Esto puede acelerar el desabastecimiento de alimentos y una producción más costosa por el incremento de plagas al haber menos controles biológicos.

¿Qué iniciativas o medidas se están tomando a nivel local, nacional e internacional para abordar esta problemática y revertir la tendencia negativa en las poblaciones de abejas?
Se está implementando la reforestación de áreas, la disminución del uso de agroquímicos, el incremento del uso de plaguicidas biológicos, el retorno a prácticas de cultivo ancestrales amigables con el ambiente, el cultivo en franjas y cultivos consociados. Además de dejar áreas aisladas de la actividades tanto recreativas como agrícola ganaderas y controlar el impacto humano sobre los ecosistemas.
En vista de la importancia de las abejas en la polinización y el mantenimiento de ecosistemas saludables, ¿qué pueden hacer las personas a nivel individual para contribuir a la protección de las abejas y su hábitat?
Individualmente pueden mantener las explotaciones rurales que forman parte del cinturón verde alrededor de las ciudades lo más pequeñas posibles. También pueden cuidar los árboles y colaborar en el mantenimiento de plantas, más en aquellas que producen flores atractivas para las abejas, apadrinar colonias de abejas y reemplazar el uso de insecticidas domésticos por plantas repelentes o usar protectores físicos contra los insectos que consideramos dañinos.

