Reloj Climático: una poderosa herramienta para la justicia climática
El mejor momento para actuar sobre el cambio climático fue hace décadas, pero todavía se puede hacer hoy para reducir radicalmente las emisiones globales y limitar la catástrofe climática.
El Reloj Climático tiene el poder de cambiar la conversación climática global completamente gracias a todo el apoyo y atención que recibe.
Por Karen Arias
Para que el mundo actúe a tiempo sobre la Emergencia Climática, se está desarrollando una campaña climática internacional que combina arte, ciencia, tecnología, sumado a una organización de base.
El Reloj Climático nació en la ciudad de Nueva York como un proyecto de arte político creado por Andrew Boyd, Gan Golan, Katie Peyton Hofstadter y Adrian Carpenter, artistas y activistas climáticos de los Estados Unidos.
El concepto de un «reloj de carbono» se había pensado previamente por grupos como el Instituto Mercator sobre Bienes Comunes Globales y Cambio Climático, pero el Reloj Climático fue el primer grupo en conectarlo con el movimiento global de justicia climática y hacerlo viral.
El proyecto surge de una organización sin fines de lucro/caritativa organizada por Beautiful Trouble’s Action Lab. Este grupo se financia a través de subvenciones filantrópicas (ayuda desinteresada de una persona), donaciones de fundaciones y personas individuales, así como tarifas de licencia para las principales instalaciones del Reloj Climático en diferentes ciudades del mundo.
El RELOJ CLIMÁTICO ayuda a millones de personas en todo el mundo que exigen durante la Semana de la Tierra 2022, una mayor acción por la justicia climática y por «Invertir en nuestro Planeta». Se busca encender una conciencia pública más amplia, atraer una mayor atención de los medios, y presionar a los líderes locales para #ActuarATiempo.

Según un informe publicado en la página oficial del Reloj Climático, el Día de la Tierra es un recordatorio de que hay una emergencia climática. Hay un poco de esperanza para #ActuarATiempo, una última oportunidad para cambiar de rumbo. Hay mucho en juego, ya no se puede aceptar soluciones falsas
En el mismo sitio web se expresa que hay que aprovechar este momento de poder cultural, y celebrar a aquellos que lideran la carga sobre el cambio climático: aquellos que «actúan con audacia, innovan ampliamente e implementan equitativamente».

El reloj ofrece al movimiento un metrónomo, un ritmo para alinear las acciones y exigir el futuro que se merece el planeta.
El metrónomo es un aparato utilizado para indicar el tempo o pulso de las composiciones musicales. Produce regularmente una señal, visual o acústica, que permite a un músico mantener un pulso constante al ejecutar una obra musical
El reloj está diseñado para que los activistas climáticos difundan sus propios mensajes y campañas, resumiendo la ciencia climática compleja en métricas claras. Brinda una forma de amplificar sus demandas de una manera que no se pueda ignorar, ayudando a presionar a los que toman las decisiones para que enfrenten la realidad de la emergencia climática y accionen.
Para la Semana de la Tierra 2022, en la cuenta oficial de Instagram (@climateclock.world) del Reloj Climático publicaron que el Reloj Climático de Unión Square, Nueva York, Estados Unidos, cambió de su pantalla típica al reloj para compartir mensajes esperanzadores que honran a los afectados por desastres relacionados con el clima y destacan soluciones.
Las declaraciones de apoyo incluyen: la guerra alimentada por el petróleo en Ucrania; inundaciones extremas en Durban, Sudáfrica; incendios en California, EE.UU. Y la grave sequía en Honduras. Además, los embajadores del Reloj Climático , divulgan desde un puesto de información en Unión Square, Nueva York, para educar y alentar a los visitantes y transeúntes.
El reloj revela cómo los líderes mundiales continúan priorizando las ganancias sobre las personas.
¿Qué significan los números en el Reloj Climático?
El «deadline» (fecha limite) en rojo, es un temporizador, que lleva la cuenta regresiva de cuanto tiempo tomará, a las tasas actuales de emisiones, acabar con nuestro “presupuesto de carbono” (la cantidad de CO2 que aún puede liberarse a la atmósfera).
La mejor oportunidad de frenar el calentamiento global a 1.5 ° C, es en los próximos 7.75 años.
Según el presupuesto de carbono del IPCC, da una probabilidad del 67% de frenarlo a 1,5 ºC (400 Gt a partir de 2020), actualizado en septiembre de 2021.
Sin embargo, los presupuestos de carbono del IPCC no incluyen evaluaciones clave para ciclos de retroalimentación positiva, puntos de inflexión, gases que no son CO2, aerosoles de enfriamiento y otras incertidumbres clave en los sistemas climáticos. Como resultado, probablemente haya menos tiempo en el reloj para llegar a 1.5ºC.
La «Renewable Energy lifeline» (línea de vida de energía renovable), en celeste, registra el crecimiento del porcentaje de la energía mundial que se suministra desde fuentes renovables en la actualidad.
Según un informe publicado por Hannah Ritchie y Max Roser en «Our Word in Data» ahora se encuentra en el 12,8% y está aumentando. Aunque, no está aumentando lo suficientemente rápido como para cumplir los objetivos que se presentan.
Los líderes mundiales deben comprometerse a eliminar gradualmente los combustibles fósiles y expandir de manera rápida la energía renovable en la próxima década. Sin esto, el objetivo de 1.5 ° C será imposible de lograr. Los proyectos de energía renovable también tienen que respetar el derecho a la libre determinación de los pueblos indígenas y las comunidades locales.
climateclock.world.com
La «Green Climate Fund lifeline» (línea de vida del Fondo Verde para el Clima), en celeste, rastrea la falta de progreso de los países ricos en el cumplimiento de sus promesas de financiamiento climático para el Sur Global. Datos extraídos del Informe oficial de seguimiento de promesas del Fondo Verde para el Clima, que detalla las contribuciones confirmadas de los países al período de la Primera Reposición (2020-2023).
La «Indigenous Land Sovereignty lifeline» (línea de vida de soberanía de la tierra indígena), en celeste, muestra que las comunidades indígenas administran 43,5 millones de kilómetros cuadrados de tierra y aguas interiores a nivel mundial.
Los pueblos indígenas son los administradores más importantes de la capacidad natural de secuestro de carbono del planeta, es fundamental para prevenir los peores impactos del cambio climático. La ciencia demuestra que las tierras indígenas son sumideros de carbono críticos, con una mayor densidad de carbono por hectárea que las áreas naturales no administradas por indígenas. Ellos protegen el 80% de la biodiversidad del mundo en sus tierras tradicionales, donde viven hace milenios.

Además de esto, las comunidades indígenas y los activistas alrededor del mundo se enfrentan a la persecución de sus gobiernos, la pérdida de soberanía y la destrucción de sus tierras tradicionales debido a la deforestación, la minería y la agricultura industrializada.

Las mujeres indígenas son administradoras clave de la mayoría de las tierras indígenas, y están a la defensa de sus tierras tradicionales contra la explotación. Aunque son algunos de los grupos más vulnerables a los impactos del cambio climático, son excluidas de la toma de decisiones con respecto a la gestión de la tierra indígena.
Estos datos se publican en un informe de junio de 2021 del estado de las tierras y territorios de los pueblos indígenas y las comunidades locales, publicado por el Fondo Mundial para la Naturaleza (WWF), el Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA), y LandMark.
¿Qué va a suceder cuando el Reloj Climático llege a cero?
Si el Reloj se agota en 7 años significará que se ha perdido la mejor oportunidad para cambiar de rumbo. Sin embargo, no es el único plazo lo que importa.
Si no se cumple con la fecha límite actual, se actualizará a la próxima fecha límite, la ventana de tiempo para permanecer por debajo de los 2 ° C de calentamiento. Cada fracción de un grado importa. Siempre va a haber tiempo para tomar medidas significativas para proteger al planeta.

Una escritora estadounidense post-nacionalista, doula, activista y feminista, Adrienne Maree Brown, redacta en su primer libro, «Estrategia Emergente»: «Estamos en una batalla de imaginación» expresa. Cada batalla tiene un baterista. El Reloj Climático es ese tambor en la batalla por la justicia climática, una batalla crítica por el futuro.
Según el Grupo Intergubernamental de Expertos sobre el Cambio Climático (IPCC), la emergencia climática se debe a que el planeta está a 1,1ºC de calentamiento, el cambio climático ya está devastando comunidades en todo el mundo.
Las emisiones globales de gases de efecto invernadero continúan aumentando, y los impactos climáticos perjudiciales continúan empeorando globalmente, afectando así, a las comunidades vulnerables. Probablemente se alcancen los 1,5 ºC de calentamiento en la próxima década, el punto en el que los impactos climáticos peligrosos son probablemente inevitables, amenazando las vidas y los medios de subsistencia de millones de personas.
Los compromisos actuales no son suficientes para limitar el calentamiento global. No alcanzan a limitarlo a 1,5 ° C para 2030. Hay que ir más allá de los compromisos políticos a medias, el establecimiento de objetivos hacia la movilización global de toda la sociedad, y billones de dólares de inversiones para reducir drásticamente las emisiones a nivel mundial.

