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GEOPOLÍTICA DE ALIMENTOS EN UN MUNDO EN CRISIS: QUÉ DEJÓ EL NOVENO SIMPOSIO DEL SUR AL MUNDO

La dimensión geopolítica fue analizada desde diversos ángulos y saberes por algunos de los mejores analistas que nos enriquecieron con su pensamiento.

Por Fernando Vilella

El foco que elegimos con Gabriel Delgado para el noveno Simposio Internacional Del Sur al Mundo en 2030 fue Alimentos e Insumos Frente a la Crisis Geopolítica Global (http://simposiodelsuralmundo.com.ar/) . Sin duda dicha crisis suma a los complejos procesos históricos previos, la pandemia que aún atravesamos y la invasión rusa a Ucrania. La dimensión geopolítica fue analizada desde diversos ángulos y saberes por algunos de los mejores analistas que nos enriquecieron con su pensamiento. Otras dimensiones abordadas serán objeto de otras columnas.

Olivier Antoine, Investigador en el Instituto Francés de Geopolítica- Universidad Paris 8 Bordeaux Sciences Agro. Planteó que este año la geopolítica de alimentos está atravesada por tragedias como la invasión rusa que generará una crisis alimentaria que no será de corto plazo. Ya estábamos saliendo de la perturbación de la pandemia con suba de alimentos, materias primas, fertilizantes que ahora se multiplicaron. No es la primera vez que el precio del trigo tiene impactos geopolíticos, una muy fuerte fue la Primavera Árabe con crisis políticas de magnitud. Hoy impacta en la seguridad alimentaria de 750 millones de personas que dependen de los contendientes. Egipto importa 22 millones de tn de trigo y subsidia el consumo con 5 mil millones de dólares de subsidios, hoy sería de más de 7000 millones. ¿Podrán?

Francia buscará captar los mercados rusos del norte de África, cambiar trigo por gas con Argelia, hay sin duda es una gran oportunidad para Argentina. La tecnología se basa en leyes físicas, las bases tangibles de lo intangible. China que promueve la revolución tecnológica, es la líder en minerales raros lo que lleva a la disputa en los territorios para acceder a ellos. Sin minerales y minerales raros no hay computadoras, chips o automóviles eléctricos. Si bien en Europa el cambio climático está en el centro del debate junto a la guerra y el poder adquisitivo. Sin embargo, cierres de plantas de energía a carbón hoy se postergan. La presidenta de la empresa francesa de gas pidió bajar la temperatura de los termostatos bajar el consumo. La gente esta pérdida como lo estuvo con el COVID en una paradoja esquizofrénica. Esta todo en discusión hasta la política verde en el corto plazo.

Roberto Rodrigues, un líder mundial de los Agronegocios (Ex Ministro de Agricultura, Ganadería y Abastecimiento del Gobierno de Brasil) acuerda con que la seguridad alimentaria como un elemento central. Europa después de la segunda guerra no quiso volver a pasar penurias y paso a ser exportador. La pandemia aumentó la demanda, y por sequías bajó la oferta. Y a nivel global aumentaron insumos y a lo que se suma al colapso logístico en barcos contenedores. Con la guerra se suma el embargo a los fertilizantes. En Brasil se importa el 85% de los fertilizantes, el 95% del K necesario, donde Rusia es 20%. Faltarán fertilizantes, vamos a mejores análisis de suelo para bajar costos, pero también menores rendimientos. Algunos hacen un reduccionismo de la globalización, hay cadenas rotas que están reconfigurando las mismas, que aún requiere mucha discusión. El impacto será mayor al pensado ya que no fue corta la invasión y durará tiempo. Hay gran oportunidad en el desastre alimentando el mundo ya que los productores de alimentos somos garantes de paz

La nueva conformación de la globalización será una bipolaridad, el occidente con instituciones débiles y por otro lado China euroasiáticos nos presenta una complicación por ser occidentales, pero le vendemos a los asiáticos, como resolverlo es importante y debemos pensar cómo resolverlo.

Martin Piñeiro (Director del Comité de Agricultura en el Consejo Argentino de Relaciones Internacionales (CARI) la primera pregunta es cuánto dura el conflicto ruso-ucraniano. Parece que durará algunos años bajo diversos formatos, uno de ellos es la geopolítica de alimentos. La guerra sacó del mercado a ambos contendientes más los problemas logísticos y las sanciones económicas. Hay un impacto en la seguridad alimentaria especialmente en países pobres por disponibilidad, pero indirectamente en precios en todo el mundo. Aumentan las regulaciones y cae el multilateralismo. Los precios de los fertilizantes y los diversos requerimientos de los mismos modifican las ventajas comparativas. Habrá nuevos acuerdos y socios comerciales. Habrá una agricultura más verde y cambios en energía, La geopolítica es central. Países importadores netos deben repensar sus estrategias, algunos en estado de pánico. Como el trigo de Rusia irá a China, habrá nuevos demandantes para Argentina.

Se están perfilando dos mundos el Occidental, Europa, Australia y por el otro los sistemas no democráticos. Fracaso la estrategia política de unir a Rusia con Europa a partir de la energía. La región de América del Sur es la principal en las exportaciones netas globales de alimentos, un 40%, es crucial. En el resto somos irrelevantes. El MERCOSUR debe reconstruirse para este esquema. ¿Qué hizo Australia en los últimos dos meses, cuando a partir del conflicto con China que le cerro los mercados? Hace unos días firmó un convenio con India, ejemplo a seguir por nuestro país. Para Argentina debemos ver la crisis sin pánico. Debemos prepararnos para un nuevo futuro. Tenemos una agricultura baja en fertilizantes, con cierta ventaja competitiva de un par de años. Hay que hacer un nuevo enfoque tecnológico, repensar la inserción internacional y en el marco del MERCOSUR colaborar. Los BRICS han votado bastante juntos en Naciones Unidas y parece estar renaciendo. Que Argentina se sume es interesante sumarse. Energía y alimentos requiere que la sociedad argentina se ponga de acuerdo en aprovechar de mejor manera sus potenciales

Félix Peña (Especialista en Relaciones Económicas Internacionales, Derecho del Comercio Internacional e Integración Económica), hay profundos cambios en el sistema internacional a partir de la pandemia y la invasión a Ucrania y toda la red de relaciones internacionales. A los cambios aún no claros en las relaciones internacionales debe agregarse el cambio climático. Estamos en un mundo distintito y no previsible. Un mundo más poblado, más diverso y más conectado

Las raíces del conflicto nacen hace décadas. Para tener claro el impacto en nuestro país, en la región hay 3 perspectivas que se unen, la primera la nacional, la segunda la regional, del barrio en el que vivimos por ej sudamericana (zonas de paz) Latinoamericano, MERCOSUR y en tercer lugar la global donde algo que ocurre en otro lugar lejano impacta en nosotros. Lo importante es generar Usinas de Pensamiento Orientadas a la Acción que deben estimularse desde los regional para entender el conjunto. Construir Solidaridades de hecho, donde tienes que hacer junto al otro porque si no hay costo. Hay ganancia mutua por trabajar juntos a través de un acuerdo previo. El MERCOSUR es un ejemplo donde debe generarse esa solidaridad de hecho. Previsibilidad es la base de las reglas, si no cambiarlas. El MERCOSUR no logró avanzar en ello, solo fue con un Secretariado Técnico que lograba ese objetivo, habrá que retomarlo para facilitar técnicamente y sólida. Este no debe ser el que se considere dueño institucional. EL IICA es muy valioso, un ambiente técnico independiente, y porque no es de un interés directo permite el dialogo fructífero. Estos debates deberían llegar a la opinión pública con las opiniones de los actores diversos que existen para enriquecerlos. Hay que lograr consensos, ya hemos tenido muchos costos en nuestros países por no lograrlos. Lograrlo es importante, pero hay que recordar que estos son dinámicos y no son permanentes.

Estamos en un mundo en crisis donde los alimentos son garantes de la paz y su producción está siendo impedida por la guerra, la pandemia y sus consecuencias. Todo esto genera una oportunidad para quienes puedan en una región de paz generar productos agro-bio-industriales en gran escala y con la menor huella ambiental, todo lo tiene Argentina, aunque también una dirigencia con objetivos mediocres que diluye todo lo anterior, hay que seguir predicando hasta lograr los cambios que nuestros hijos y nietos puedan disfrutar en el país que nacieron.

Fernando Vilella es Ingeniero Agrónomo, Profesor Titular Cátedra de Agronegocios y Director ​del Programa​ de Bioeconomía de la Facultad de Agronomía de la Universidad de Buenos Aires 

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