Educación ambiental: Estrategias para concientizar sobre el cuidado al ambiente
A fin de enseñar sobre las problemáticas ambientales, especialistas en educación y comunicación recomiendan diferentes estrategias, como usar ejemplos cercanos, actividades simples y específicas, en el conversatorio “Educación ambiental y su rol frente al cambio climático”

Por Florencia Padrón
A+S participa en el conversatorio organizado por la Unión de Periodistas Ambientales en Bolivia donde expusieron 6 panelistas de Latinoamérica, Luis Alberto Patiño (comunicador para el desarrollo), Tania Imaña Loza (periodista especializada en temas ambientales), Fátima Ortiz (bióloga), Iremar Ferreira (comunicador), Enrique Richard (biólogo y profesor universitario) y Pablo Sessano (profesor de Educación Ambiental en perspectiva histórica).
Los especialistas presentaron algunas de sus estrategias para concientizar sobre cómo enfrentar el cambio climático en ámbitos académicos y otras instituciones no escolarizadas.
“Los estudiantes, incluso universitarios, tienen exceso de fe. Creen ciegamente lo que les dicen y no lo razonan”, opina el biólogo y profesor Enrique Richard. Por eso, señala que las estrategias de estudio deben fomentar la investigación y el pensamiento crítico.
Puntualmente, para tratar el cambio climático elige explicar cómo funciona el calentamiento global y qué lo provoca para darle a sus alumnos herramientas que les permitan comprender cómo evitarlo. Explica: “No simplemente decir que hay que bañarse en menos tiempo y que el niño no entienda por qué”.

Por su lado, el profesor de Educación Ambiental con perspectiva histórica Pablo Sessano contrasta que no es suficiente transmitir cómo son los procesos ambientales, sino que se debe trabajar sobre las causas del cambio climático y los intereses que están detrás de los procesos de deterioro.
“Hay que luchar contra el cambio climático, el conocimiento no nos alcanza”, afirma. El profesor sostiene que los educadores necesitan un compromiso político-pedagógico contra el modelo de desarrollo actual y la relación del hombre con la naturaleza.
“Sin política la ecología es mera jardinería”, coincide el comunicador Luis Patiño quien trabaja como responsable de comunicación de los programas de Educación Ambiental y Cambio Climático de la Gobernación de Santa Cruz, Bolivia. Opina que incluir a la problemática socioambiental en la política es fundamental para conseguir resultados, aunque, asume que llegar a los tomadores de decisiones es difícil.

En un mismo sentido, el profesor de Educación Ambiental Pablo Sessano critica que enseñar a reciclar y a no gastar agua cuando uno se lava los dientes son estrategias de “patas muy cortas”. Simultáneamente, remarca que es necesario decir que un desastre ambiental mucho más grave es que “una minera gaste millones de litros de agua para extraer oro sin un sentido claro”.
A fin de concientizar propone recurrir a experiencias que sean “significativas” para los alumnos o los ciudadanos, es decir, incluir temas que influyan directamente en sus vidas.
En su visión, la educación no debe ser homogénea, sino que se necesita tener enfoques localizados: “No es lo mismo proponer estrategias pedagógicas a una población que vive encerrada en una gran ciudad, que dirigirse a una población que está en conflicto con una minera o con las fumigaciones aéreas de monocultivos”.
Por otra parte, la periodista Tania Imaña contrasta: “Hay que cuestionarnos que mientras decimos de cerrar el grifo o reducir los desechos, una empresa está gastando 20.000 litros de agua al día. Si bien, aunque, en comparación, no tengamos grandes incidencias como las corporaciones, también como ciudadanos podemos ir trabajando en algunas cosas”.
La periodista Tania Imaña es encargada del área de Educación y Difusión del Bioparque Vesty Pakos (un centro de custodia de fauna silvestre de La Paz, Bolivia) donde realiza actividades para los visitantes. Resalta que diseñan consignas sencillas con temas específicos para traducir conocimientos técnicos. “Sabemos que al final la gente promueve una conservación y no los libros de investigación o los papers científicos”.
Una de sus actividades fue en la feria “Alasitas 2024” donde recrearon los billetes de circulación nacional con miniaturas de animales silvestres. Explica Tania: “La gente se sorprendía, después de tantos años de vigencia, ver el billete de 10 con el picaflor gigante o el de 50 con el flamenco andino. Generamos grandes retos que busca la educación, no que duden o investiguen, sino que puedan decir: ‘tengo una riqueza silvestre en mi bolsillo’”.

Instagram: @biovestypakos
En el bioparque Vesty Pakos buscan que los visitantes no se den cuenta que son «sensibilizados» dado que muchos son reacios a la educación ya escolarizada. Uno de sus juegos para niños de nivel inicial tiene el objetivo de enseñarles a diferenciar entre animales silvestres y domésticos: “Les mostramos una ficha de un loro o un toro y ellos tienen que elegir si va en la caja orientada a una casa -tiene sillones y camas- o la que tiene bosque, montaña, río”.
Por otro lado, Fátima Ortiz, bióloga e investigadora, señala que es importante generar un compromiso real por los problemas ambientales: “En las campañas de forestación todo el mundo va y se saca la foto con su árbol. Dicen: ‘Apoyé la causa verde’. Pero, ¿cómo queda ese árbol? Creo que, más allá de todas las organizaciones que se llevan a cabo, la acción debe continuar con el cuidado a ese árbol hasta que realmente crezca”.
Como otra forma de concientizar, sugiere que las investigaciones no se dirijan sólo a la comunidad científica, sino que se comuniquen a todo el público. “Nuestro equipo de investigación de Ecología siempre tiene un objetivo específico de divulgación. Así, buscamos involucrar a más personas”, explica la bióloga Fatima Ortiz.
Por último, como comunicador enfocado en la protección de la selva amazónica, Iremar Ferreira opina que además de considerar información científica, hay que escuchar a los “sabios de las comunidades” -que viven en los mismos bosques y selvas- sobre cómo percibe en su realidad los cambios climáticos.

“Un sabio hizo la observación que ahora hay menos zafra de castaña porque el veneno de la soja está matando a las abejas que las polinizan. Los políticos y los agricultores no quieren saberlo, pero él nota esas incidencias”, ejemplifica Iremar Ferreira quien es miembro del Foro de Cambio Climático y Justicia Socio-Ambiental. Para que encuentren soluciones a sus problemas resalta que se necesitan fomentar diálogos intra-comunidades entre campesinos indígenas, pescadores y también el público de la ciudad.

