Helados sustentables: innovación y compromiso ambiental desde la producción artesanal
Santiago Nieto impulsa una propuesta de helados artesanales que combina innovación, reutilización de residuos y compromiso ambiental. A través de materiales biodegradables, procesos responsables y una fuerte conexión con la comunidad, el emprendimiento busca demostrar que es posible producir de manera más consciente sin perder calidad ni identidad artesanal

Por Maria Sol Muñoz
A+S dialoga con Santiago Nieto , chef profesional dedicado a la producción de helados de manera sustentable, sin residuos y con ingrediente ecológicos.
¿Qué significa para ustedes producir helados de manera sustentable?
Estamos camino a realizar una producción 100% sustentable, incorporando de a poco nuevos métodos, formas e ingredientes. Para nosotros, la sustentabilidad significa respetar el procedimiento artesanal generando el menor impacto posible en el medio ambiente, pero un alto impacto en la comunidad.
“Estamos camino a realizar una producción 100% sustentable, de a poco, incorporando nuevos métodos, formas e ingredientes”, explica Nieto.

¿Cuáles son las principales acciones que implementan para reducir el impacto ambiental durante la producción?
Principalmente trabajamos sobre la reutilización y tratamiento de residuos. Nos encargamos de que las cajas, baldes, latas y botellas donde llega la materia prima tengan un segundo uso. Además, tratamos los residuos orgánicos y los efluentes de producción.
Uno de los principales ejes del proyecto está vinculado al tratamiento de los residuos generados durante la producción. Según detalló, la sustentabilidad no depende únicamente de los ingredientes utilizados, sino también de la gestión de los desechos.
¿Qué tipo de materiales sustentables utilizan en los envases y utensilios?
Utilizamos cucharitas biodegradables o comestibles y envases de polipapel certificados. Estos materiales tienen un tiempo de degradación mucho más corto que los convencionales.

“Las cajas, baldes, latas y botellas donde viene la materia prima tienen un segundo uso sí o sí. Las cáscaras de huevo se utilizan para abonos, las cáscaras de frutas sirven para glasear y reutilizarlas, y aquellas que no pueden aprovecharse se convierten en compost”, señala.
¿Qué importancia tienen las cucharitas biodegradables y los envases ecológicos dentro del proyecto?
Son fundamentales porque ayudan a disminuir la contaminación generada por residuos plásticos. Los envases biodegradables reducen muchísimo el tiempo de descomposición en comparación con los materiales tradicionales.

Además de los helados, el emprendimiento también produce pastelería y trabaja con distintos insumos ecológicos, como bolsas sustentables, cucharitas biodegradables o comestibles y papel reciclado para el servicio de café.
¿Qué diferencias existen entre un helado sustentable y uno tradicional en términos de impacto ambiental?
La principal diferencia está en la generación de residuos y en cómo se gestionan durante la producción. También influye el tratamiento de los efluentes y el uso de materiales reciclables o biodegradables.
En relación con los envases, Nieto destacó el uso de materiales con certificaciones ambientales. “Los envases de polipapel tienen componentes biodegradables que reducen muchísimo el tiempo de descomposición. Pasaron de permanecer cerca de 400 años en la tierra a alrededor de 13 años”.

¿Qué papel juega la innovación en el desarrollo de productos más sostenibles?
La innovación es clave. Siempre estamos buscando nuevas maneras de reutilizar los desechos y convertirlos en recursos útiles dentro de la producción.
¿Cómo influye el compromiso con la comunidad en el crecimiento de la empresa?
Creemos que una empresa no es un hecho aislado. Formamos parte de un ecosistema y tenemos la responsabilidad de cuidarlo, trabajando con proveedores y mejorando el entorno de la comunidad donde estamos.
Para el productor, la sustentabilidad va más allá de la reducción de contaminación. “Se trata de respetar el procedimiento artesanal generando el menor impacto posible en el medio ambiente, pero un alto impacto en la comunidad”, sostiene

En esa línea, explicó que el objetivo no solo incluye el uso de energías renovables, paneles solares o tratamientos de aguas sanitarias, sino también el fortalecimiento del entorno social y económico donde funciona la empresa.

“El desarrollo sostenible implica trabajar con proveedores, mejorar los entornos de la comunidad y entender que la empresa no es un hecho aislado, sino parte de un ecosistema que debemos cuidar”, expresa.
Finalmente, Nieto aseguró que la innovación ocupa un lugar central en este modelo productivo. “El gran secreto está en encontrar nuevas maneras de utilizar los desechos”, concluye.

