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Contenedor para arrojar colillas de cigarrillos

Creó porta colillas para evitar que sus toxinas contaminen el ambiente. “Buscamos generar un buen hábito. Vos ves que la gente termina el cigarrillo, lo tira en la calle y nadie le dice nada”, nota el emprendedor Joaquín Meza

Por Florencia Padrón

A+S dialoga con Joaquín Meza Caballero quién fundó en 2023 Go Hippo. Además de hacer porta colillas con plástico reciclado, busca instalar contenedores en la calle y transformarlas en materia prima para el asfalto. 

“¿Sabe que por ley hay que multar a la gente que tira la colilla en la calle acá en Capital Federal?”, le dijo un policía a Joaquín Meza después de que tirase su cigarrillo apagado al lado del pie del oficial. Se refiere a la ley 6.403 que prohíbe arrojar colillas de cigarrillos y/o cigarrillos en el espacio público. 

La ley aprobada en 2020 por la legislatura porteña establece que la sanción sería pagar una multa, realizar trabajos comunitarios y/o la concurrencia a cursos de educación y capacitación ambiental. “Hay un problema de comunicación. Nadie la aplica la ley”, opina Joaquín Meza.

Las colillas son un residuo contaminante porque su filtro está hecho de acetato de celulosa -un plástico- que, a su vez, retiene las toxinas -como el alquitrán y la nicotina- que quedan tras haber fumado. “La frase podría ser: ‘No la ven’. Tenés la recolección y separación de papeles, plásticos y latas, pero ¿y las colillas? Hoy en día es lo que más contamina”, critica. 

Se estima que se tiran entre 4.5 y 5.6 billones de colillas al año en el mundo, aproximadamente unas 18.000 millones por día, conforme al Informe General sobre Colillas de Cigarrillos elaborado por la organización Eco House. “He estado con bastantes políticos y les decía que tienen que comunicar, como hicieron hace 20 años con las campañas para levantar los desechos de las mascotas”, considera el creador de Go Hippo.  

Tomó conciencia del problema cuando su hija estaba jugando en la playa y terminó con las manos llenas de colillas de cigarrillo. “Veía colillas por todos lados. Cuando terminó el verano, diseñamos un producto de fácil manipulación para poder transportarlo. Tiene forma de cono para enterrarlo en la arena, la nieve o el parque”.

«Caminando veía colillas por toda la arena, por todos lados, las sigo viendo ahora», asevera Meza

Asegura que puede llegar a contener unas 12 colillas, los usuarios lo pueden llevar en el bolsillo o colgarselo en el cuello y luego tirarlo en un tacho negro para que no se mezcle con los residuos reciclables. Sin embargo, les pide a sus clientes que por un tiempo las guarden para reutilizarlas.

“A la brevedad vamos a empezar a mostrar los puntos de acopio donde la gente pueda llevar sus colillas, como ocurre con el aceite o las pilas”, explica el emprendedor bonaerense. Está trabajando para establecer sitios de recolección con embajadores verdes y con la organización ambientalista Eco House.

Además, planea trabajar con distintas cooperativas para transformar las colillas en materia prima de asfalto con máquinas especiales. Profundiza: “Tiene un mecanismo que las lava y las separa. Le saca la toxicidad y después lo mezcla con los otros residuos, como piedra y arena”.

“ Es 100% hermético no, no larga olor. Un cenicero al aire libre en una galería te sigue tirando”, afirma Meza

En espacios concurridos, propone colocar contenedores especiales para que los fumadores puedan descartar el residuo. “Hablamos con municipios para que lo puedan agregar al sistema de reciclaje. No pretendemos que haya uno en cada esquina, para eso está el Go Hippo, pueden ponerse en plazas o en paradas de colectivos”, aclara.

Ya trabajaron para recolectar las colillas en municipios, ferias, centros de esquí y balnearios. ”En clubes o en empresas le damos una cierta cantidad de contenedores dependiendo de cuántos son sus empleados o sus socios. Así educan a pequeñas aglomeraciones”, comenta.


Estuvieron dos veces en el Lollapalooza repartiendo uno de sus porta cigarrillos a quienes veían fumar. Detalla: “Uno por uno le dábamos un Go Hippo y le explicamos que pueden llevarlo con las colillas a todos lados y cuando vean un tacho lo pueden descartar allí”.

Ve que dentro del “mal hábito de fumar” se puede generar “el buen hábito de tirar la colilla donde corresponde”. Recuerda: Nos decían: ‘No tenía donde tirarlo y no me lo quería guardar’ o ‘me da vergüenza tirarlo a la calle’”.

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