«Especialización de Enoturismo con Accesibilidad»

Esta especialización se realiza desde hace 12 años, pero este año, definitivamente, Wine Institute comenzó el curso con accesibilidad luego de un arduo proceso.
Por Roman Perez
Wine Institute es una institución que se dedica a la formación vitivinícola, puntualmente en las áreas de Sommellerie, en áreas de marketing vitivinícola, enoturismo, cursos cortos, entre otros. Su sede central se encuentra en la provincia de Mendoza, pero además, hay sedes en San Luis, Salta y Santiago de Chile.
Sus objetivos principales son formar embajadores de nuestra cultura vitivinícola en el mundo. Contar con los conocimientos del suelo Mendocino, el terroir y toda nuestra geografía vitivinícola. Aprender sobre el proceso de elaboración de vinos tranquilos y espumantes conociendo las principales características de las variedades plantadas en nuestra provincia.
Este establecimiento trabaja con tres pilares fundamentales como lema: apertura, integración e inclusión. En este caso, se hizo realidad ya que en la provincia mendocina se está dictando el primer curso sobre el vino, con un intérprete de lenguaje de señas, ya que en él participan cuatro alumnos sordos.

A+S dialoga con Analía Videla, Directora General de esta institución y fundadora de la misma, sobre la “Especialización de Enoturismo con Accesibilidad” que comenzó a funcionar este año.
Wine Institute tuvo una conexión con la Bodega “Monteviejo” de Tunuyán, Provincia de Mendoza, donde se dieron cuenta sobre una problemática que no era abordada en ese momento con respecto a las personas sordas y en ese momento, ciegas también. “Notamos que no podían acceder al mundo del vino. No tenían un glosario”, manifiesta Analía Videla.
Es por eso, que en un intenso proceso de 4 o 5 años, lograron concretar sus expectativas.
Primeramente, contactaron con la «Asociación de Sordos de Mendoza», quienes ya venían realizando algunas tareas con distintas bodegas, y armaron un programa de capacitación para todas las personas hipoacusicas. Este plan de capacitación incluía, en materia de vinos, un diplomado de Sommellerie que contenía como se hacía el vino, la viticultura, la elaboración, la cata, geografía.

“Fueron unos cinco años, para que ellos tengan herramientas. De nada sirve que nuestra formación tenga accesibilidad si tampoco nos pudimos capacitar previamente para que desarrollen un glosario, para que puedan aprender de diseños de vinos, que tengan lo suficiente para crecer. Porque si no, no tiene caso hacerlo. Se hizo un gran trabajo previo para poder dar paso a la integración” expresa Videla.
A la vez que estas personas estaban siendo capacitadas, se diseñó un plan de trabajo para que ellos crearan las señas de cada palabra. “Empezaron a crear señas, pero era complicado, porque necesitaban un conocimiento”, cuenta la Directora General. Es ahí donde comenzaron a trabajar intérpretes en todo el desarrollo del proceso.
Aquí es donde nace el espacio de “Enoturismo Accesible”, luego de 12 años de la transición de este curso, incorporaron e integraron a la especialización personas sordas con personas oyentes y trabajan con un intérprete permanentemente que facilitan que las personas sordas puedan participar de manera activa.
De esta manera, esta bodega se convirtió en una de las únicas que pueden visitarse que cuentan con un intérprete para personas sordas. En el marco este, brindaron una capacitación integral dentro de grupos de personas sordas y no sordas, ya con la ayuda del glosario realizado en el año 2020.
“Siempre habíamos hecho cosas muy especializadas para personas sordas pero dijimos que hay que empezar a integrar. Por eso comenzó el trabajo de integración” explica la fundadora de Wine Institute.

Por ahora, esta especialización con accesibilidad sólo se encuentra en la sede de la provincia de Mendoza, pero su idea es que se realicen en las demás sedes, siempre y cuando existan asociaciones de sordos que ayuden a llevar adelante el proyecto. El curso lleva medio año, y el rendimiento ha sido excelente por parte de ellos. Eso motiva a las personas que llevan este trabajo a seguir adelante.
Pandemia
Según relata Analía, la pandemia fue un impulso muy positivo. Comenzaron a trabajar con degustaciones virtuales para gente sorda, con un intérprete por zoom, y lograron un grupo de más de 200 participantes, de Argentina y de otros países. “Esto nos motivó a seguir trabajando en materia de inclusión”. Además, realizaron también por zoom charlas de quesos, de maquillaje, de modelaje, tips de vino, y otros.
Finalmente, la entrevistada remarcó que la clave es tomar contacto, porque es ahí donde se concientiza verdaderamente. Trabajar para aportar, y ver todo lo que falta por realizar en un mundo con necesidad de INCLUSIÓN e INTEGRACIÓN.

