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Ley de Envases: vuelven a debatir el proyecto

Ley de Envases: vuelven a debatir el proyecto que impacta fuerte en los números de las empresas.Se trata de la polémica iniciativa que, entre sus puntos más cuestionados, crea una tasa de hasta el 3%.

Reimpulsan el debate de la «Ley de Envases», que promueve la gestión ecológica de los envases para reducir su impacto sobre el medio ambiente. El año pasado, el Frente de Todos había logrado dictaminar un proyecto que despertó fuertes críticas en la oposición, las empresas y hasta en los gremios. Pero el proyecto jamás llegó al recinto y caducó en diciembre, tras la renovación de la Cámara.

La Comisión de Recursos Naturales y Conservación del Ambiente Humano, que preside el diputado Leonardo Grosso (FdT), continuó con el análisis de la Ley de Envases, que busca la gestión ecológica de esos productos. fueron invitados autoridades nacionales, cooperativas y cámaras quienes expusieron sobre la temática.

La iniciativa promueve una gestión ecológica de los envases en todo el país para reducir su impacto sobre el medio ambiente y sobre la población que se dedica a su reciclado

En primer lugar, Sergio Federovisky, secretario de control y monitoreo ambiental del Ministerio de Ambiente de la Nación, hizo algunos señalamientos y propuestas para avanzar con la normativa. «La necesidad de tener una complementariedad para una política pública en materia de tratamiento de residuos sólidos urbanos de la que hoy carece Argentina». Luego de explicar que en tres años de gestión se pusieron en marcha 8 centros de tratamiento de residuos con «sus respectivas plantas de separación, de recuperación, plantas de referencia, cierre de basurales a cielo abierto, dignificación del trabajo de los recuperadores de residuos», dijo que «Sin la ley ni el CC o la reducción sería de las importaciones de PET para insumo industrial, ni el cierre de los basurales a cielo abierto y la construcción de las plantas subsiguientes va a tener éxito».

Además, el funcionario propuso que coexistan dos sistemas: un privado con autorización de la autoridad de aplicación y otro sistema financiado con la recaudación de una tasa para aquellos que no adhieran o que no presenten sistemas de tratamiento; un comité con autoridad competente con representantes de cooperativas y Cámaras y la participación para que se incorporen las provincias. «La responsabilidad extendida del productor no es una entelequia, es el objetivo de la norma», dijo. 

Federovisky también explicó una parte central del proyecto que es la administración de esos fondos que será a través de un fideicomiso administrado por el Banco Nación.

Por su parte, María Castillo, directora nacional de Economía Popular presentó el programa «Argentina Recicla». «Los sistemas de gestión de residuos se encuentran en crisis, por eso necesitamos esta ley con inclusión social», aseveró. Además, contó que en el mundo hay 25 millones de Recicladores Urbanos, y en Argentina 150 mil. «Los recuperadores informales trabajan en las calles de las ciudades o en los sitios de disposición final. Realizan una gestión de residuos informal», explicó. A su vez, ejemplificó 4 líneas estratégicas de acción e inversión social: Fortalecimiento de los recicladores urbanos de base, sistemas locales de reciclado, redes de comercialización, agregado de valor a corrientes de residuos.

La UIA apoya la ley

Claudio Terres, presidente de la Comisión de Ambiente y Desarrollo Sustentable de la Unión Industrial Argentina (UIA), manifestó que «La Unión industrial apoya la ley. Hemos analizado proyecto por proyecto y hemos hecho comentarios en donde hemos consensuado con todas las cámaras e incluyen temas que se comentan acá». «El sector industrial quiere la ley y buscar el mayor consenso posible, pero que sea una ley aplicable, en ese sentido tenemos algo más que debatir», dijo.   

José Luis Piccone, director Cámara Argentina Industria del Reciclado Plástico, comentó que durante 2021 se reciclaron 300 mil toneladas, «un 17% del consumo aparente del plástico, por qué no reciclamos más sí y se podría reciclar el doble», aseveró. «Cada 100 toneladas de plástico eso significa una persona trabajando en blanco, en la industria recicladora y más mano de obra indirecta». «Los residuos tienen que ser clasificados, cantidad, calidad y continuidad. Apoyamos una ley de envases y nos interesa que ayude a esto. Todo el apoyo de la industria, deberíamos aumentar la recaudación y valorización de los residuos», dijo. 

Desde la cooperativa de Cartoneros de la Matanza FACCYR, Matías Capoblanco, contó que son «300 compañeros organizados. Organizarlos es mejor calidad de vida y precios, dignificar el trabajo de los compañeros». «Es una de las leyes más reivindicativas para nosotros, sobre todo para los que no están organizados. Hay compañeros de quinta generación entendiendo este principio colectivo y de ambientalismo. Ese rol que le aportamos al ambiente es uno de los principales y más fuertes», reflexionó. 

QUÉ ES LA LEY DE ENVASES

A grandes rasgos, el proyecto dictaminado el año pasado y que se busca reflotar promueve la gestión de los envases para prevenir y reducir su impacto en el ambiente y en la salud de las personas, así como también, busca promover la responsabilidad de los productores en la gestión.

Uno de los ítems que incluye la iniciativa original, redactada por el Ejecutivo, y que mayores cuestionamientos despertó fue la creación de una tasa ambiental. Esta, según el texto, debía ser afrontada los productores responsables de los envases puestos en el mercado. El objetivo de la ley es utilizar esos fondos para crear un sistema propio de recolección y reutilización de esos envases.

Esa tasa sería de hasta el 3% del precio mayorista de venta, que deberían abonar los productores de envases (salvo aquellas compañías que se encarguen de generar envases retornables) además de ocuparse de su depósito, devolución y retorno.

Con lo recaudado, el proyecto preveía la creación un fideicomiso administrado por la banca pública «para fortalecer los sistemas públicos de gestión de envases, promover la inclusión los recicladores, impulsar la valorización de los envases y fomentar el desarrollo del ecodiseño».

La Cámara de Comercio de los Estados Unidos en Argentina (AmCham) también emitió, en aquel momento, un duro comunicado para afirmar que la medida «genera una mayor carga tributaria al tejido productivo, sin una clara contraprestación por los fondos que generaría».

QUÉ DICE LA OPOSICIÓN SOBRE LA LEY DE ENVASES

En aquel momento, el diputado Luciano Laspina (PRO) había alertado que la tasa no era más que «un impuestazo encubierto» que terminaría trasladándose a los consumidores, además de generar mayor inflación.

De ser así, la iniciativa no solo iría a contramano de la promesa de Juntos por el Cambio de no subir más impuestos. Sino también del congelamiento de precios de los productos masivos impulsados por el ministro de Economía Sergio Massa.

El ahora exdiputado Gustavo Menna (UCR) había sido uno de los más críticos en torno a la letra chica del proyecto. Según su lectura, la ley apuntaba a «generar una caja enorme» cuyos fondos se distribuirían entre «los municipios amigos que a su vez la reparten con las organizaciones amigas».

El radical había alertado que el texto no deja en claro cómo se distribuye el dinero recaudado a partir de esa tasa. «En teoría, va a los municipios pero se desconoce en función de qué y qué va a pasar con los municipios que no tengan recuperadores», señaló.

En tanto, la Federación Argentina de Trabajadores de Aguas, Gaseosas y Afines (Fataga) también había salido a cuestionar la medida. «El cálculo es sencillo porque aplicando una nueva tasa a nuestra actividad, crecerán los precios y proporcionalmente la inflación; caerán aún más las ventas y eso generará tensiones sobre la masa crítica de mano de obra. Es decir, si esto se aprueba, también habrá mayor desocupación», habían alertado los trabajadores.

EN BUSCA DE CONSENSOS 

La Diputada Zaracho, que a su vez integra el bloque Frente Patria Grande, que responde a Grabois, anticipó que al proyecto que se presentó el año pasado se le harán una serie de modificaciones antes de llevarlo al recinto. Y aseguró que están trabajando para construir los consensos que sean necesarios para que la iniciativa llegue a buen puerto.

Días atrás, en diálogo con Radio con vos, de CABA, la diputada defendió el punto más cuestionado del proyecto original. «La tasa del 3% queremos que vaya exclusivamente para generar conciencia ambiental y fortalecer los espacios que viene teniendo la tarea del reciclado».

Es por eso que las chances de convencer a la oposición, los gremios y las empresas, al menos hasta ahora, son bajas.

fuentes: Radio con Vos -CABA-, El Cronista, IProfesionaL, Argentina Recicla y Prensa de la Cámara de Diputados de la Nación

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