ARGENTINA + SUSTENTABLE

PORTAL DE NOTICIAS EN EL CAMINO A LA SUSTENTABILIDAD

¿Qué son los RAEE?

Los residuos de aparatos eléctricos y electrónicos -RAEE- son aquellos elementos como tablets, lavadoras, teléfonos, heladeras o planchas, y que cuando dejan de funcionar se vuelven inservibles y pasan a ser considerados como RAEE.

Por Gastón Cheret

Editado por Valentina Andrade

Los aparatos eléctricos y electrónicos, AEE, son todos los aparatos que, para funcionar debidamente, necesitan corriente eléctrica o campos electromagnéticos. Los aparatos necesarios para generar, transmitir y medir tales corrientes y campos, están destinados a ser utilizados con una tensión nominal no superior a 1.000 V en corriente alterna, y 1.500 V en corriente continua. Cuando estos dejan de funcionar, comienzan a ser considerados RAEE.

Los RAEE o basura electrónica pueden contener sustancias peligrosas, como el cadmio, mercurio, plomo, arsénico, fosforo, aceites peligrosos y gases que agotan la capa de ozono. O que afectan al calentamiento global como los clorofluorocarbonos (CFC), hidroclorofluorocarbonos (HCFC), hidrofluorocarbonos (HFC), hidrocarburos (HC) o amoniaco (NH3). Que si bien son necesarias para garantizar su funcionalidad, pueden emitirse al medio ambiente o ser perjudiciales para la salud humana, en el caso de que se conviertan en residuos y los aparatos no se gestionen o tratan adecuadamente.

tabla en la que se indica el porcentaje en peso de los materiales contenidos. Fuente: MAPAMA

Los materiales que contienen los aparatos eléctricos y electrónicos, suponen un recurso valioso que tiene que recuperarse en la última etapa de la vida, cuando se transforme en residuo, a través del reciclado. De manera que esos recursos puedan ser conservados para futuras generaciones, siendo un claro ejemplo de aplicación de la economía circular.

La economía circular es una estrategia que tiene como objetivo satisfacer las necesidades humanas de forma sostenible. Para ello se promueve el consumo responsable de recursos naturales y un impacto ambiental asumible por el entorno. Además de la transformación del residuos en recursos que servirá de materia prima en la cadena de fabricación de nuevos productos.

Llevando a cabo el modelo de las cuatro «R»: reducir, reutilizar, reparar y reciclar, y donde pasa a un primer plano el beneficio social y medioambiental, en colaboración con la sostenibilidad. Así, la economía circular tiene como uno de sus principales objetivos mantener el valor de los productos, materiales y recursos en la economía el mayor tiempo posible.

Los aparatos eléctricos y electrónicos se dividen en 10 categorías y 14 subcategorías en función de su uso y de sus características.

  1. Grandes electrodomésticos: frigoríficos, aparatos de aire acondicionado, o lavadoras.
  2. Pequeños electrodomésticos: aspiradoras, planchas o cafeteras.
  3. Equipos de informática y telecomunicaciones: computadoras, impresoras, teclados o fax.
  4. Aparatos electrónicos de consumo y paneles fotovoltaicos: televisores, cámaras o amplificadores de sonido.
  5. Aparatos de alumbrado: lámparas led o luminarias profesionales.
  6. Herramientas eléctricas y electrónicas: sierras o máquinas de coser.
  7. Juguetes o equipos deportivos y de ocio: trenes eléctricos o videojuegos.
  8. Productos sanitarios: aparatos de radioterapia o de cardiología.
  9. Instrumentos de vigilancia y control: detectores de humo o paneles de control.
  10. Máquinas expendedoras: máquinas expendedoras automáticas de bebidas o de productos sólidos.

Los aparatos eléctricos y electrónicos poseen unas características especialmente contaminantesUn frigorífico mal reciclado emite a la atmosfera gases de efecto invernadero equivalentes a las emisiones de un coche en 15.000 kilómetros o que el fósforo que hay dentro de un televisor es capaz de contaminar hasta 80.000 litros de agua.

Por todo esto, los dispositivos eléctricos y electrónicos requieren un cuidado especial, no sólo en su tratamiento y reciclaje, sino también en el resto de los procesos de recogida, almacenamiento y transporte.

Otro proceso que se alinea con el reciclaje de los REAA, es la teoría de la Minería Urbana, un concepto que nació en Japón durante los años 80, sin embargo, ahora cobró una mayor resonancia debido a las nuevas e innovadoras ideas sustentables que se han llevado a cabo en los últimos años.

Se basa en la acción de extraer metales y minerales del vertedero y no de la naturaleza, es el reciclaje de aparatos eléctricos y electrónicos, enfocándose en los componentes de su interior. Por esta razón, los teléfonos móviles, ordenadores o electrodomésticos son una fuente de componentes con mucho valor. De hecho, algunos de los dispositivos tienen elementos como el cobre, el hierro, e incluso el oro y la plata.  Gracias a los procesos de reciclaje, estos materiales pueden ser extraídos y utilizados nuevamente para fabricar nuevos aparatos.
El principal beneficio de la Minería Urbana esta relacionado directamente hacia el Desarrollo Sostenible, pues el reciclaje de materiales para darles una nueva vida garantiza, un modelo de consumo y producción sostenibles, a su vez de evitar el desabastecimiento de determinadas materias primas en el mundo.
Este es un concepto que describe un proceso de recuperación y a la vez implica un cambio de paradigma según el cual, un basurero donde normalmente va a parar lo que ya no sirve, pasa a convertirse en una mina de extracción de materiales con mucho valor. Dejan de ser residuos para convertirse en materia prima, la Minería Urbana resulta una solución en el modelo de Economía Circular.

A nivel mundial, Estados Unidos y China suponen el 32% de la basura electrónica que se genera, mientras que en Europa este ranking lo lidera Noruega con una media de 28,4 kg de RAEE generados por cada habitante al año. Le sigue Suiza con 26,3 kg e Islandia con 26,1 kg.

En Argentina, El 60% de RAEEs termina en una locación de disposición final controlada o no. Por eso, en julio de 2022, El Gobierno Provincial de la provincia de Buenos Aires llevo a cabo el Plan Provincial de Gestión de Residuos de Aparatos Eléctricos y Electrónicos ( RAEE).

La provincia cuenta con organizaciones capaces de hacer trabajos de refuncionalización, asignándole valor agregado a los equipos como consecuencia de un trabajo calificado. El Registro de Refuncionalizadores de RAEE que se propone en este programa, regulariza a las Unidades Productivas y les permite recibir material de Municipios y privados pudiendo emitir remitos y dar trazabilidad a la gestión.

«Para un desarrollo cualitativo sostenido en el tiempo es necesaria la capacitación continua de los gestores refuncionalizadores con el objetivo de ampliar y mejorar el trabajo verde en la provincia. Para los demás elementos de los RAEEs, su destino será la recuperación de materiales, como parte del reciclado y de acuerdo a la calidad de estos, se les dará un tratamiento adecuado según corresponda.»

Esto contribuye directamente a que se conserven materias primas de buena calidad que, de otro modo, deben ser obtenidas de la naturaleza o de otras fuentes no convencionales como la recolección en basurales, con su consiguiente proceso de transformación para llegar a su utilización como tal.

A su vez, en el 2020 se comenzó a llevar a cabo El manual «Gestión integral de RAEE. Los residuos de aparatos eléctricos y electrónicos, una fuente de trabajo decente para avanzar hacia la economía circular.» Este tiene como objetivo contribuir con la capacitación de los distintos actores del mundo del trabajo, gestores de residuos, organizaciones sociales que trabajan sobre temas ambientales y laborales, entre otros actores de interés, acerca de los desafíos y las oportunidades que presenta la gestión de RAEE.

El manual se realizó desde el Proyecto que ejecuta la OIT “De los residuos electrónicos a la creación de empleo: movilización del mundo del trabajo para manejar mejor los desechos eléctricos y electrónicos en América Latina”, en el marco del proyecto general “Fortalecimiento de las iniciativas nacionales y mejora de la cooperación regional para la gestión ambientalmente racional de los contaminantes orgánicos persistentes (COP) en residuos de aparatos  eléctricos y electrónicos de países latinoamericanos ”, ejecutado a nivel regional por la Organización de las Naciones Unidas para el Desarrollo Industrial y el Ministerio de Ambiente y Desarrollo Sostenible de la Nación, junto con el Centro Regional Basilea para América del Sur (CRBAS) como organismo co-ejecutor.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *