LA AGRICULTURA NUESTRA DE CADA DÍA

9 DE SETIEMBRE:DÍA MUNDIAL DE LA AGRICULTURA
LA REVALORIZACIÓN DE LA PRODUCCIÓN DE LA TIERRA EN CONJUNCIÓN CON EL TRABAJO DEL HOMBRE EN TIEMPOS DE PANDEMIA

La agricultura es de suma importancia. Durante la pandemia ha adquirido mayor relevancia debido a que no ha parado la producción de alimentos, pese a que muchos otros sectores estuvieron en confinamiento (algunos aún están), para reducir el riesgo de contagio.
Se trata de actividad que llega desde el periodo neolítico. Los primeros cereales que se cultivaron fueron el trigo y la cebada.
Con el tiempo, la evolución agrícola no solo perfeccionó el cultivo de alimentos, la alimentación animal y la producción farmacéutica, sino también la tecnología aplicada a esto, desarrollando maquinaria y avances que luego son utilizados en otros ámbitos.
La tierra, el agua, el aire y el sol son aquellos elementos que caracterizan por sobre todas las cosas a esta histórica profesión, que perdura a lo largo de miles de años y constantemente se está innovando.

Satisfacer la necesidad de alimentación de un país o del mundo entero es una labor que debe reconocerse y promover el desarrollo y la innovación, que garanticen la continuidad de su trabajo y la disponibilidad de alimentos en las décadas venideras.
La creación de este Día Mundial, responde a la necesidad de exponer las dificultades a las que se enfrentan los agricultores día a día para ofrecer a los consumidores los mejores productos y centrar la atención en la necesidad de crear mecanismos que contribuyan a enfrentar los factores que afectan a los cultivos, tales como el cambio climático, las plagas o las enfermedades.
La agricultura es plantar la semilla en la tierra. Pero también por ella, la ingeniería, la ciencia y la tecnología han alcanzado extremos impensables para otras épocas, y que en el futuro continuarán sorprendiendo a las próximas generaciones.
La agricultura es una actividad de suma importancia y durante la pandemia ha adquirido mayor relevancia debido a que no ha parado la producción de alimento pese a que muchos otros sectores se encuentran en confinamiento para reducir el riesgo de contagio.

La creación de este Día Mundial, responde a la necesidad de exponer las dificultades a las que se enfrentan los agricultores día a día para ofrecer a los consumidores los mejores productos y centrar la atención en la necesidad de crear mecanismos que contribuyan a enfrentar los factores que afectan a los cultivos, tales como el cambio climático, las plagas o las enfermedades.

En la pandemia se ha producido una recuperación del valor que la agricultura había perdido. Ha sido el único sector que, en muchos países, continuó operando ininterrumpidamente durante la pandemia. Pese a la caída global del comercio y a las dificultades impuestas por el virus, tuvo capacidad para incrementar exportaciones y reafirmó su papel estratégico. Celebramos el Día Mundial de la Agricultura en medio de una de las peores crisis de las que se tenga memoria.

El momento, con su dramatismo, es propicio también para volver a mirar a los territorios rurales como zonas de oportunidades y de progreso social, lo que exige diseños institucionales adecuados, una nueva generación de políticas públicas para la agricultura familiar y la facilitación en el acceso a tecnologías digitales para que todos nuestros agricultores tengan rendimientos crecientes y mayores ingresos.
Con sus encadenamientos productivos, la agricultura es la actividad que más rápido puede garantizar mejores condiciones de vida e impulsar la ampliación de servicios de educación, de justicia, de telecomunicaciones e infraestructura para los habitantes de la ruralidad, de modo de revertir las problemáticas que generan el abandono de campos y las migraciones hacia los centros urbanos.

