Cuando el agua no cae del cielo
El proyecto «Cuando el agua no cae del cielo», finalista de Proyecto Legado tiene como objetivo suministrar agua potable a los habitantes de Árbol Blanco, Santiago del Estero
Por Saúl Ignacio Suárez
A+S dialoga con Nicole Fusilier, directora ejecutiva de la «Asociación Civil una Sola Familia», Michael Dwerryhouse, coordinador del Departamento de Salud y Alfonsina Fauda, coordinadora del Proyecto.

¿Cómo surge la idea del proyecto?
«Siempre fue una necesidad que vimos pero la comunidad no la consideraba una prioridad -acceder al agua potable-. Todos los años realizamos una reunión con el fin de ver cuáles son las cosas buenas que hicimos durante el año, lo que se tiene que mejorar, ideas que tienen ellos para proponer y cuáles son sus objetivos como grupo para ese año. Después de 13 años la comunidad se propuso para este año tener agua potable», dice Nicole Fusilier.
¿Cómo fueron los primeros pasos?
«Se realizó un trabajo de investigación para buscar las soluciones, comenzamos a hablar con el técnico del INTA de Santiago del Estero, conversamos con los productores de la zona y con distintas organizaciones que trabajan en la temática del agua, la mayoría ponen el foco en lo que son las cisternas, -con la cosecha de agua-. Sin embargo, el problema es que en la zona no hay lluvias constantes», explica Nicole.
Michael Dwerryhouse aporta «En el lugar ya se encontraba una perforación hecha, uno de los puntos más importantes, la hicieron hace un par de años un colegio privado donde surge esta organización. En la perforación, las napas de la zona geográfica contienen altos niveles de metales pesados, en particular arsénico. El agua a nivel microbiológico es potable y al tener metales pesados presentes el consumo crónico puede causar varios tipos de enfermedades, particularmente asociadas al cáncer y problemas intestinales. La perforación estaba, la cantidad de agua también, pero el problema está en los metales pesados ya que no es fácil solucionar ese tipo de problemas con sólo hervir el agua. Se llegó a la conclusión de que se necesitaba un filtro de osmosis inversa que filtre absolutamente todo y entregue agua 100% potable».
Según los entrevistados, la comunidad jugó un rol muy importante en la decisión del proyecto. En una reunión que tuvieron con la gente de la zona, les comentaron cómo es su día a día con el consumo del agua a fin de dar con exactitud la cantidad de litros que necesitaban y la viabilidad de una máquina.
¿Cómo es la máquina seleccionada?
«Se fabrica bajo pedido, se elaboran en China por la facilidad de los componentes que acá no entran tan fácil pero el diseño es argentino de la marca «Vital Water» que trabaja con filtros de ósmosis inversa y con ozono para purificar los bidones para que el agua se almacene en envases 100% ozonificados. Está compuesta por filtros, el primero es uno físico que es con sal, luego entra a la membrana semipermeable y después el filtro de ósmosis le quita todo lo que no queremos en el agua. El consumo sería estrictamente directo, beber y cocinar, por una cuestión de la capacidad que tiene», comenta Alfonsina Fauda
Alfonsina argumenta: «En la parte técnica del funcionamiento de la máquina toda la información es proporcionada por Sebastián Calvo quien es el encargado de Vital Water -la empresa que trae la máquina-. Él ya nos ha pasado las fichas técnicas de funcionamiento. Es la primera vez que se estaría implementando esta máquina con paneles solares ya que requiere de mucha potencia eléctrica. Es un gran desafío la instalación eléctrica debido a que hoy en día la escuela no tiene la suficiente energía para hacerla funcionar, por lo tanto, se encuentra reestructurando y diseñando la parte eléctrica de la escuela para poder incorporar la máquina».
¿Con qué estrategias están trabajando?
Trabajamos con tres estrategias: el diseño participativo que es sumar las personas que se ven afectadas por el problema en el diseño de la propuesta; el trabajo en red a los distintos actores que están impactando en la comunidad -ya sea el INTA o productores de la zona instituciones gubernamentales y otro tipo de organizaciones de sociedad civil-; y la tercera es la sustentabilidad que ahí es donde intentamos buscar un proceso largo. Además para mitigar la huella de carbono plantamos árboles por los viajes que hacemos de Buenos Aires a Santiago del Estero, nos encontramos con un enfoque de triple impacto total.
¿Tienen un lema como organización?
El lema que tiene la organización es la sustentabilidad, nuestra idea es conseguir una solución al problema del agua que fuese sustentable por eso el uso de paneles solares y de métodos de energía renovable, tratar de dar una solución lo mejor posible en varios ejes. La fuerte crítica que recibe comúnmente la ósmosis inversa es que para producir y entregar un litro de agua pura tiene que desechar otro litro en la misma proporción, la idea es poder utilizar esa agua para toda la parte de inodoros y canillas que es la reutilización de aguas grises.

¿Cuál ha sido el impacto al ser finalistas del Proyecto LEGADO?
Desde el punto de vista del desarrollo humano, se espera que las familias logren acceder a agua apta para consumo, siendo este uno de los Objetivos De Desarrollo Sostenible (ODS) primordiales. Este cambio podría tener un efecto positivo tanto en la alimentación como en el desarrollo cognitivo de niños y niñas de la comunidad.


Excelente y muy interesante.. Felicitaciones