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Proyecto Legado: Haciendo Camino

Haciendo Camino, desde 2006, se ha convertido en un faro de esperanza en el Norte Argentino. Empoderando a madres y transformando la realidad de niños mediante programas innovadores y atención personalizada

Por Sol Muñoz

Con 12 centros de prevención de desnutrición infantil y programas que abarcan desde el embarazo hasta la infancia, Haciendo Camino prioriza a las madres como agentes de salud. Su enfoque integral combina atención médica, educación en salud y apoyo comunitario, marcando una diferencia palpable en el crecimiento y bienestar de las comunidades vulnerables.

A+S dialoga con Nicolas Fiedotin , responsable de Cooperación Internacional y Alianzas de Haciendo Camino.

¿En qué consiste el proyecto haciendo haciendo camino?

Haciendo Camino trabaja desde el 2006 para promover el crecimiento y desarrollo integral de niños/as de 0 a 5 años, así como también, busca acompañar y capacitar a madres desde el embarazo en adelante en las zonas más vulnerables del Norte Argentino.

La organización cuenta con 12 centros de Prevención de desnutrición infantil y fortalecimiento familiar, en 12 localidades de Santiago del Estero y Chaco. A su vez, acompaña otras 18 comunidades rurales aisladas y cuenta con 1 Hogar de niños judicializados y 1 Hogar de Madres víctimas de violencia.

En estos espacios, desarrolla los siguientes Programas:

● Programa Desarrollo Infantil en Familia: prevención y recuperación de la desnutrición infantil.

Programa Embarazadas: promoción de controles y fomento del desarrollo del vínculo madre-hijo/a.

Programa Salud Familiar.

Programa Oficios para mujeres.

Programas de Acogimiento de niños y mujeres que sufren violencia.

Todos los programas de Haciendo Camino, además de la atención en los centros, contemplan un abordaje personalizado de cada familia destacando a las madres como protagonistas y principales agentes de salud de sus hijos. Es por eso que en paralelo con el tratamiento se ofrecen capacitaciones que procuran garantizar la recuperación de la salud de los niños y su mantenimiento en el largo plazo.

En particular, el Programa de Salud Familiar tiene el objetivo de mejorar la salud y el bienestar de los niños de 0 a 5 años, sus madres y mujeres embarazadas, a través de la provisión regular de atención médica, promoción de la salud y detección temprana de enfermedades. Asimismo, éste propicia un rol central y participativo de la comunidad en pos del bienestar de las familias que participan en los programas de Haciendo Camino.

Del mismo modo, el programa impulsa controles nutricionales semanales para niños de 0 a 5 años con déficit nutricional y proporciona atención pediátrica mensual para niños de 0 a 5 años (con o sin déficit nutricional) a fin de monitorear su desarrollo y crecimiento. En segundo lugar, facilita la detección temprana de enfermedades a través de exámenes oftalmológicos, estudios de sangre, ecografías de cadera y otros estudios relevantes.

En tercer lugar, la iniciativa propicia controles periódicos y exámenes de salud preventivos para las mujeres embarazadas, asegurando un seguimiento mensual, ecografías regulares y entrega de suplementos vitamínicos según sea necesario. Con esta dimensión, se busca garantizar el cumplimiento del calendario de vacunación para niños y embarazadas, proporcionando apoyo y coordinación para aquellos que necesiten acceder a la vacunación en el sistema de salud público.

Además de brindar atención ginecológica anual a las mujeres (incluyendo pruebas de Papanicolaou, ecografías mamarias y transvaginales y mamografías para mujeres mayores de 35 años) se llevan a cabo talleres semanales para promover prácticas saludables en la comunidad. Esto incluye la promoción de una alimentación equilibrada y nutritiva, lactancia materna, cuidado e higiene infantil, prevención de enfermedades y el acceso a servicios de salud.

Concluyendo el detalle de los objetivos del programa, se resalta que el mismo contempla un enfoque integral que combina atención médica, educación en salud y apoyo comunitario para mejorar la salud y el bienestar de las familias acompañadas.

Por lo anteriormente mencionado, se espera que el programa genere un impacto positivo en la comunidad, al mejorar la salud materno-infantil y reducir la carga de enfermedades prevenibles. Esto a su vez contribuye al desarrollo humano de las comunidades beneficiadas, al permitir que las madres y las familias tengan acceso a una atención médica de calidad y a la información necesaria para tomar decisiones informadas sobre su salud y bienestar.

¿Cuáles son los objetivos que posee el proyecto?

El objetivo del proyecto “E-Salud: Fortaleciendo y reduciendo brechas en la Atención Materno-Infantil en Santiago del Estero – Argentina” es fortalecer el Programa de Salud Familiar a través de la implementación de herramientas tecnológicas.

Específicamente, gracias al apoyo de Bayer y en alianza con Cuerpo y Alma Asociación Civil, se implementará un sistema de Historia Clínica Digital y Telemedicina que nos permitirá ampliar el acceso a servicios de calidad, mejorar la gestión de la información médica y fortalecer la detección temprana y el tratamiento de enfermedades.

Para fin del primer año de implementación esperamos impactar a 629 adultos y 194 niños/as de las comunidades de Añatuya, Colonia Dora, Sumampa, Los Juríes, Herrera, Suncho Corral, Monte Quemado y Pampa de los Guanacos en Santiago del Estero y Taco Pozo en la Provincia de Chaco.

Durante el segundo año se espera atender a las poblaciones de los parajes rurales cercanos llegando a lugares como San Antonio de Copo, San Cayetano, Tacañitas, Matará, Las Lomitas, Caburé y Barrio Belgrano Norte.

Estos avances previstos permitirán ampliar el alcance del programa, beneficiando a un mayor número de familias en comunidades vulnerables de Santiago del Estero y Chaco.

A medida que el programa se expanda, se prevee que los logros sociales sean significativos, mejorando el acceso a servicios de salud, acortando la distancia entre las comunidades y profesionales de la salud, fortaleciendo la atención primaria a través de la interconsulta en tiempo real, promoviendo la educación sanitaria y fomentando la participación comunitaria.

El proyecto se propone reducir las brechas de atención materno-infantil en diferentes localidades de la provincia de Santiago del Estero y Chaco a través de un abordaje integral que fortalezca la atención primaria de salud mejorar el acceso a servicios médicos de calidad, promover la educación sanitaria y fomentar la participación comunitaria. Además, busca reducir las desigualdades en salud y mejorar el bienestar materno-infantil en estas comunidades.

¿Cuáles son los desafíos a los que se enfrentan?

El proyecto busca abordar una problemática crítica que afecta a la provincia de Santiago del Estero: la falta de acceso a servicios de salud adecuados y la alta prevalencia de desnutrición infantil en comunidades vulnerables.

Sumado a esta situación, la falta de personal médico capacitado y de centros de salud adecuados condicionan y dificultan la detección temprana de enfermedades y la provisión de tratamientos necesarios.

Santiago del Estero conforma un enclave de pobreza estructural en el norte argentino, territorio que se distingue en el ámbito nacional respecto a la concentración de pobreza. En este contexto de pobreza y desnutrición se distinguen también otros problemas tradicionales como el embarazo adolescente —lo cual tiene una íntima relación con la escasa educación y las posteriores trayectorias educativas de madres y niños/as—, así como la emergencia de nuevos problemas en contextos de pobreza; entre estos cabe destacar, por un lado el sostenido incremento de los problemas de sobrepeso y obesidad, concentrado en la infancia y con notables impactos en la salud futura de los niños que la padecen, como también los impactos socio-económicos derivados de la pandemia por COVID-19, los cuales se han manifestado en el incremento del desempleo, precarización laboral y un marcado proceso inflacionario que repercuten en la intensificación de los problemas de malnutrición infantil.

Dichas carencias sociales y alimentarias, que se expresan antropométricamente en un bajo peso o una baja talla, tienen además expresiones menos visibles como el estado anémico o el deterioro neurocognitivo, que indican a su vez y en términos futuros, mayores tasas de repitencia o deserción escolar derivando en trayectorias laborales precarias y marginales.

Un niño o niña pobre y desnutrido tiene en Santiago del Estero una desventaja sustancial sobre otros que no sufren estos flagelos. Sus derroteros educativos, su capacidad de aprendizaje, su desarrollo cognitivo, su futura inserción laboral y otros distintos aspectos de su presente y su futuro a mediano y largo plazo se ven como mínimo condicionados. Los niños/as en su primera infancia son los más pobres entre los pobres y es una tendencia que se ha incrementado en la últimadécada en Santiago del Estero.

Las múltiples causas del problema interpelan sobre sus posibles soluciones integrando no sólo la dotación de alimentos y micro nutrientes, sino también, intervenciones complementarias vinculadas a las condiciones de salubridad del medio ambiente de vida y la formación integral de las personas que cuidan a los niños/as, mayormente de sus madres.

En resumen, estas localidades enfrentan desafíos significativos en términos de desarrollo socio-ambiental. La falta de acceso a servicios básicos de calidad, como la atención médica, es un problema común en las comunidades vulnerables y rurales. La incidencia de la pobreza y desigualdad es alta, lo que dificulta el acceso a una atención de salud adecuada. La falta de infraestructura sanitaria, la escasez de profesionales de la salud y la limitada disponibilidad de recursos médicos y medicamentos también contribuyen a la problemática de la salud materno-infantil en estas comunidades.

¿Cuáles son sus fortalezas?

La fortaleza principal reside en la trayectoria de Haciendo Camino. Hace más de 17 años la organización trabaja día a día en terreno con los niños/as y sus familias. Este conocimiento adquirido resulta ser una gran virtud a la hora de encarar nuevos programas y desafíos en la región.

El programa aquí desarrollado combina perspectivas integralesyholísticas para abordar la salud materno-infantil en comunidades vulnerables. A diferencia de visiones fragmentados que se centran en aspectos específicos de la atención médica, el programa Salud busca proporcionar una solución integral que abarque desde la atención prenatal hasta el seguimiento pediátrico, brindando un cuidado continuo y de calidad en todas las etapas cruciales del ciclo de vida materno-infantil.

Además, el programa se destaca por su enfoque centrado en la comunidad. No se trata simplemente de ofrecer servicios de salud, sino de involucrar a las comunidades vulnerables como participantes activos en la promoción de la salud y el bienestar.

Por otro lado, la innovación es otra de sus fortalezas ya que el programa plantea la incorporación de tecnología y telemedicina para brindar servicios de atención médica remota y la implementación de la Historia Clínica Digital. En los contextos mencionados, ésto representa una innovación que permitirá superar las barreras geográficas y mejorar el acceso a servicios de salud de calidad, especialmente en áreas remotas donde el acceso a la atención médica es limitado.

Por último, otra de las grandes potencialidades del programa está relacionado a su escalabilidad. El proyecto se ha diseñado teniendo en cuenta la posibilidad de replicación y expansión a nivel nacional. En esta línea, se han identificado modelos de gestión eficientes y sostenibles que permiten adaptar el programa a diferentes contextos y necesidades, asegurando su viabilidad a largo plazo y su capacidad para llegar a un mayor número de comunidades vulnerables en todo el país.

El proyecto se distingue por su enfoque innovador en la implementación de la telemedicina, el seguimiento remoto de pacientes y su enfoque integral y comunitario. Además, el potencial de escalabilidad es un aspecto clave que lo diferencia de otras alternativas existentes en el campo de la salud materno-infantil en comunidades vulnerables

¿Cuáles son los casos más comunes que afectan la Salud materno -infantil?

La pobreza estructural que predomina en las comunidades que acompaña Haciendo Camino es el aspecto que mas afecta a la salud de los beneficiarios. En 2022-2023 el Observatorio de la Deuda social de la Infancia de la Pontificia Universidad Católica Argentina realizó un estudio donde caracterizó la población que asiste a los Centros de Haciendo Camino y pudo observar que en la población, los indicadores de pobreza aumentan: 97% no cuenta con conexión a la red de cloacas, 96% no tiene conexión de gas, 91% no cuenta con desagües pluviales, 89% comparte cama o colchón para dormir, 60% de las madres registra déficit de apoyo social, 17% vive en casillas o ranchos, 72% de los padres y madres tienen empleos informales e inestables, 75% no termina la escolaridad, 57% sufre de inseguridad alimentaria.

La falta de acceso a servicios de salud es un desafío fundamental en estas comunidades. Se estima que al menos el 30% de los partos realizados en el sector público demuestran controles insuficientes (tasa que puede aumentar fuertemente en las distintas provincias), lo que aumenta los riesgos asociados al embarazo y al parto tanto para la madre como para el bebé.

Además, la falta de personal médico capacitado y de centros de salud adecuados dificulta la detección temprana de enfermedades y la provisión de tratamientos necesarios. La desigualdad y la exclusión social también son evidentes en estas regiones. Según datos oficiales, la tasa de pobreza en Santiago del Estero y Chaco supera el 40%2, lo que implica que muchas familias carecen de recursos suficientes para satisfacer sus necesidades básicas, incluida la atención médica.

El programa propuesto tiene como objetivo mejorar la salud y el bienestar de las comunidades vulnerables a través de atención médica, educación en salud y apoyo comunitario. Con la incorporación de herramientas tecnológicas, como la telemedicina y el Índice de pobreza, datos del segundo semestre 2022, Instituto Nacional de Estadísticas y Censos.

¿Cómo se ha involucrado a las comunidades locales y a los profesionales de la salud en la ejecución de este proyecto?

Nada de todo lo anterior sería posible sin la participación activa de las comunidades de la región y los profesionales de la salud dedicados a la misma.

Por un lado, las comunidades participan de talleres en donde se las capacita para que sean actores de su propia transformación. Se comparten conocimientos y brindan herramientas para que puedan no solo comprender mejor ciertas cuestiones de salud, como, por ejemplo, buenos hábitos alimenticios, la importancia de una crianza positiva de los niños y prácticas de buena higiene; sino que además se brindan consejos y herramientas para que puedan poner en práctica lo aprendido.

En segundo lugar, el equipo de profesionales de la salud, conformado por un Coordinador de Programas, 3 Nutricionistas, 3 Estimuladoras Tempranas, 10 Trabajadoras Sociales, 3 Educadoras Sanitarias, 2 pediatras, 2 ginecólogas, 1 clínico, 1 cardiólogo y 2 especialistas en imágenes, es contratado directamente por Haciendo Camino y son los encargados de brindar la atención necesaria.

La posibilidad de contar con herramientas tecnológicas tales como la Telemedicina o la Historia Clínica Digital hacen que el involucramiento sea aún mayor, así como también el seguimiento y entendimiento de cada caso particular.

Estos aspectos mencionados integrados a la incorporación de tecnologías permiten acortar la distancia entre las comunidades y profesionales de la salud, fortaleciendo la atención primaria a través de la interconsulta en tiempo real, promoviendo la educación sanitaria y fomentando la participación comunitaria.

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