Autos 0 km: cambian las reglas para circular en Argentina
El Gobierno modificó la homologación de vehículos nacionales e importados, con un nuevo esquema que incorpora estándares internacionales, requisitos ambientales y controles de seguridad para avanzar hacia una movilidad más eficiente y sustentable
Por Judith Scheyer

El Gobierno nacional modificó las reglas para habilitar la circulación de vehículos y autos 0 km en Argentina, tanto de fabricación nacional como importados. El nuevo sistema redefine la manera en que fabricantes e importadores deberán acreditar que los modelos cumplen con las condiciones técnicas, de seguridad y también con las exigencias ambientales, un aspecto cada vez más relevante en el camino hacia una movilidad más sustentable.
La medida fue establecida mediante el Decreto 796/2026, publicado este miércoles 26 de agosto en el Boletín Oficial, y modifica la reglamentación de la Ley Nacional de Tránsito y Seguridad Vial.
Uno de los principales cambios es que Argentina podrá reconocer determinadas certificaciones internacionales de seguridad, evitando que vehículos que ya fueron evaluados bajo estándares aceptados en otros países tengan que repetir parte del proceso de homologación local.
La modificación apunta a simplificar procedimientos, pero sin eliminar controles. Los fabricantes e importadores seguirán siendo responsables de demostrar que cada modelo cumple con los requisitos de seguridad activa y pasiva y con las normas ambientales vigentes, un punto clave para compatibilizar la incorporación de nuevas tecnologías con mayores exigencias de eficiencia y menor impacto ambiental.
Qué requisitos deberán cumplir los autos 0 km
Los vehículos producidos en serie deberán contar con dos certificaciones fundamentales para poder ser habilitados:
- Licencia de Configuración de Modelo (LCM): acredita el cumplimiento de las condiciones técnicas y de seguridad.
- Licencia de Configuración Ambiental (LCA): certifica que el vehículo cumple con las exigencias ambientales correspondientes.
La presencia de una licencia específicamente destinada a los aspectos ambientales mantiene dentro del proceso de homologación variables vinculadas con el impacto de los vehículos sobre el ambiente, en un contexto internacional en el que la industria automotriz avanza hacia motores más eficientes, menores emisiones y nuevas tecnologías de movilidad.
Para obtener ambas licencias, fabricantes e importadores deberán presentar una declaración jurada junto con la documentación técnica correspondiente al vehículo.
La Secretaría de Industria, Comercio y de la Pequeña y Mediana Empresa tendrá a su cargo el otorgamiento de la LCM, mientras que la Secretaría de Turismo, Ambiente y Deportes será responsable de la LCA.
Además, las autoridades podrán realizar controles, dictar normas complementarias y aplicar sanciones en caso de incumplimientos.
Qué cambia para los autos importados
Una de las principales novedades está relacionada con la homologación de vehículos provenientes del exterior.
El decreto permitirá reconocer certificaciones emitidas bajo determinados estándares internacionales. Entre ellas se encuentra la denominada Blue Ribbon Letter, relacionada con el cumplimiento de las normas de la National Highway Traffic Safety Administration (NHTSA) de Estados Unidos.
Para utilizar este mecanismo deberá existir coincidencia entre la marca, el modelo y el número de identificación vehicular (VIN).
El VIN tendrá un papel central porque permitirá identificar cada unidad y comprobar que el vehículo efectivamente importado corresponda con la configuración técnica declarada.
Según el nuevo esquema, estas certificaciones podrán considerarse equivalentes al sistema argentino de homologación cuando acrediten niveles de seguridad comparables a los exigidos para circular en el país.
El reconocimiento de estándares internacionales también puede facilitar el ingreso de nuevas tecnologías vehiculares desarrolladas para otros mercados, siempre que cumplan con las condiciones técnicas, ambientales y de seguridad que correspondan.
¿Se reducen los requisitos de seguridad?
La modificación no elimina las condiciones de seguridad que deben cumplir los vehículos. El cambio está principalmente en la manera de acreditar su cumplimiento.
En el caso de unidades homologadas mediante estándares estadounidenses reconocidos por Argentina, no se exigirán requisitos de seguridad adicionales a los establecidos por la NHTSA.
De todos modos, las autoridades nacionales conservarán la facultad de establecer condiciones particulares de acuerdo con el origen del vehículo, su categoría o las características de la operación.
También podrán realizar consultas a los organismos internacionales que hayan emitido o respaldado las certificaciones presentadas.
El desafío será que la simplificación administrativa pueda convivir con controles eficaces de seguridad y desempeño ambiental, especialmente frente a una industria automotriz que incorpora de manera acelerada vehículos eléctricos, híbridos y sistemas destinados a reducir consumos y emisiones.
Qué ocurrirá si un vehículo tiene problemas de seguridad en otro país
El decreto incorpora además una obligación para fabricantes e importadores.
Si un modelo homologado y comercializado en Argentina es sometido en su país de origen a una investigación, sanción, recall o retiro del mercado por problemas vinculados con la seguridad, esa situación deberá ser comunicada inmediatamente a las autoridades argentinas.
La omisión, ocultamiento o falsificación de esa información podrá considerarse una falta grave y generar también responsabilidades civiles o penales.
De esta manera, las autoridades nacionales podrán conocer rápidamente posibles fallas detectadas en otros mercados en vehículos que también circulan en Argentina, fortaleciendo la trazabilidad y el intercambio de información sobre los modelos comercializados.

Las nuevas reglas para los autos 0 km incorporan criterios ambientales en un escenario marcado por el avance hacia una movilidad más eficiente, segura y sustentable
Nuevas reglas para autopartes
La normativa también modifica el régimen aplicable a componentes, piezas y autopartes.
A partir del nuevo esquema, estos productos serán de libre producción e importación y no requerirán una autorización previa.
Sin embargo, esto no elimina la responsabilidad de fabricantes e importadores, que deberán garantizar que las piezas cumplan con las especificaciones técnicas y de seguridad establecidas por la normativa argentina.
El nuevo marco busca así agilizar la homologación y facilitar la incorporación de estándares internacionales, pero mantiene las exigencias ambientales dentro del proceso de autorización. En un escenario de transformación de la industria automotriz, el impacto del cambio dependerá también de cómo estas reglas acompañen la llegada de tecnologías más eficientes, vehículos de menores emisiones y alternativas de movilidad con menor huella ambiental.

