BODEGA TRIVENTO REALIZÓ LA PLANTACIÓN DE 250 ÁRBOLES NATIVOS
Impulsado por el proyecto Race to Zero “Plantá un árbol con nosotras” la Bodega Trivento realizó la plantación de 250 árboles nativos. Argentina + Sustentable promueve y subsidia este tipo de acciones, en un acuerdo con el vivero Gestión Nativa, como proveedor del material verde y en el asesoramiento profesional.
Por Judith Betina Scheyer
«La industria vitivinícola ha avanzado en materia de sustentabilidad. Nos debemos a la tierra, y es de donde sale el fruto de calidad. Comparada con otras industrias, marchamos con pequeños pasos. En Bodegas Argentinas, venimos trabajando hace mas de 12 años con el tema de sustentabilidad. Mas allá de que en la góndola hay competencia, se ha desarrollado en conjunto un protocolo de sustentabilidad. Se ha dado mucha fuerza en lo social, en la cadena de valor. Hoy en dia son muy pocas las bodegas que no están haciendo nada». Así introduce el tema la Ingeniera Mercedes Alvarez, subgerente de sustentabilidad de Bodega Trivento.

¿Por qué se decidió realizar esta acción?
En la Bodega Trivento, en el mes de noviembre se hace foco en sustentabilidad. Este año además de capacitación y difusión, se amplió el proyecto para compartir con los colaboradores -es la forma que llamamos a todos los involucrados en los procesos de la Bodega- un obsequio sustentable. Se optó por plantas nativas, que a su vez no venían de un vivero cualquiera, sino de Gestión Nativa, que encaja en el concepto del rol social en la sustentabilidad. En este caso se estaba promoviendo el uso de plantas nativas con un vivero que promueve el rol de la mujer. Se les consultó a los colaboradores qué preferían,a partir de la información brindada. Optaron por árboles o plantas nativas.
Antonio Dalmasso, ingeniero agrónomo, doctor en ciencias agropecuarias, especialista restauración de áreas degradadas con el uso de especies nativas. En Gestión Nativa, es responsable de la producción del vivero. ¿Qué tipo de plantas se eligieron para esta plantación? Se incorporaron especies como algarrobo blanco (Prosopis chilensis), espinillo (Vachellia caven), pimiento o aguaribay (Schinus areira), molle (Schinus fasciculatus) y lagaña de perro (Erythrotemon gilliesii). También se utilizaron herbáceos como el olivillo y los coirones, entre otros. Estas nativas están preparadas para la escasez de agua. Es una ventaja porque en la expansión de Mendoza, surge la exigencia de utilizar especies rústicas, porque no hay posibilidad de riego.
¿Dónde se realizó la plantación?
La plantación se hizo en Maipú en el sector del compost, que está al lado del viñedo orgánico -explica Mercedes Alvarez – Mediante el compost, este año se pudo recuperar el 100% de los residuos orgánicos de la vendimia
Además otros 25 árboles algarrobos, fueron a un viñedo,en el Valle de Uco. La idea es repetir esta acción todos los años y ofrecer a las escuelas cercanas, al municipio, aprovechando siempre la instancia de formación. Queremos promover que no sea únicamente te doy un árbol. Nuestro objetivo es convertirnos en difusores positivos del uso de las plantas nativas, en la comunidad en la que tenemos influencia y generar alianzas. Toda acción es positiva. Cuando se repite y tiene continuidad en el tiempo, entonces se genera una sinergia mayor.

¿Cómo se realiza el mantenimiento de las nativas?
Ante todo, el riego lo favorece -aclara Antonio Dalmasso- Un algarrobo llega a tener raices de 25 metros de profundidad. Esa planta una vez que llega a generar sus raíces, ya no se riega más. Mientras la planta es juvenil, se debe regar. Se le coloca un tutor. Luego del primer año, se le hace la poda de formación. Mientras más se riega, se va a favorecer el crecimiento y luego el riego será más distanciado. Las bodegas han sido pioneras en este tipo de jardinería. También los municipios lo han comenzado a hacer para los bulevares,por ejemplo. A todos los colaboradores que recibieron sus plantas, se les brindó información sobre cómo cuidarlas.

En las bodegas que se están incorporando terrenos nuevos, se están respetando los corredores biológicos -explica Mercedes Alvarez. El coirón se establece en esos lugares vírgenes, lo que se hace es un segado, un corte, que se deja depositado en el suelo. Esta biomasa, es un aporte de materia orgánica. A su vez, no compiten con el riego por goteo, que es lo que llega al viñedo.
TRIVENTO Y LOS ODS
Bajo el lema “Cultivamos un futuro mejor” Bodega Trivento pone en valor las acciones concretas que realiza en línea con la Agenda 2030 de Naciones Unidas. Para Trivento el éxito económico va de la mano del uso racional de los recursos naturales, el cuidado del entorno ambiental y social y el compromiso con las personas. Este círculo virtuoso es esencial en el modelo de negocios de la compañía. La bodega suscribió voluntariamente a los Principios de Pacto Global de Naciones Unidas y cada año asume metas que contribuyen a los Objetivos de Desarrollo Sostenible. Comprometida con la carbono neutralidad pactada en la agenda 2050,
Como empresa de triple impacto, la compañía cuenta desde 2021 con la certificación B que refiere a aquellas organizaciones con fines de lucro que basan el poder de sus negocios para desarrollar una economía más inclusiva y sostenible. Esto se evidencia en las iniciativas y proyectos que desarrolla en torno a la educación, cambio climático, integridad empresarial y cuidado del suelo y del agua.“Trabajamos convencidos de que, más allá de la generación de riqueza, es un rol fundamental de la organización crear trabajo de calidad, favorecer el desarrollo social y cuidar el planeta pensando en las futuras generaciones”, comenta Mercedes Alvarez, subgerente de Sustentabilidad.
Para la compañía el agua es prioridad en cuanto a su uso y cuidado, ya que es vital para irrigar sus 12 viñedos ubicados en las zonas productivas de Mendoza. Para ello, la bodega avanzó con la implementación de riego por goteo en casi la totalidad de las fincas, de las 1652 hectáreas plantadas el 99,3%. El estudio de los perfiles de los suelos, el registro de los factores climáticos mediante la red de estaciones meteorológicas propias, y la genética de las plantas, entregan variables que permiten conocer la necesidad hídrica de cada viñedo acorde al destino que tendrá esa uva. En este sentido, el riego por goteo es una herramienta fundamental para la implementación de esta metodología que permite entregarle a la planta el agua que realmente necesita, en el momento preciso.
Reducción de emisiones
Con el objetivo de disminuir su huella de carbono al 50% para 2030, y alcanzar la neutralidad al 2050, Trivento mide anualmente éste parámetro. Son varias las iniciativas, programas e inversiones que se han realizado para lograr de estos objetivos: La planta fotovoltaica (4.800 m2) instalada en 2019 sobre los techos de las naves productivas, consta de 918 paneles solares que producen 505MWh de energía renovable al año. Esto representa el 10% del consumo eléctrico de la bodega ubicada en Maipú, comparable a ahorrar 182 toneladas de CO2eq al año. Esta es la mayor inversión en energía renovable de la industria vitivinícola en el país.
Como parte de su compromiso con la comunidad, la bodega lleva adelante un programa que articula iniciativas educativas e inclusivas, Vientos de Oportunidad. Un ejemplo de inversión social.